Ahora estoy jugando al rol con un grupo de gente bastante maja, principalmente jugamos a "Vampiro edad oscura" pero estamos empezando con un juego que me llama poderosamente la atención: "Eclipse Phase", os dejo el link de la página de la editorial que lo ha sacado en Español: http://www.edgeent.com/juegos/coleccion/eclipse_phase
En fin, el caso es que estabamos hoy decidiendo cómo quedar cuando se me ha iluminado la bombillita y hala, a escribir.
Espero que os guste, va dedicado al grupo: Rafa, Michel, Alberto y, sobretodo a Alfonso, que es el que se está currando la partida.
DIFERENTES
Cuando nos liberamos del yugo de tener que depender de las
limitaciones físicas del cuerpo fue cuando realmente la decadencia llegó a su
máximo esplendor.
Ahora el único límite era la imaginación, tu vecino bien
podía tener aspecto de tigre de combate, tener un cuerpo robótico o, incluso,
meramente virtual. Incluso el sexo dejó de importar, tan pronto pasabas de
femenino a masculino o eras ambos a la vez y si querías tener un hijo
simplemente recurrías al banco de ADN y solicitabas que se incubase una
criatura moldeada según tus preferencias.
Cada uno de nosotros éramos diferentes, no había dos
iguales, y nos esforzábamos mucho por demostrarlo, cada día aparecían nuevos
avances en ingeniería genética, estética y robótica pero se perdía la
humanidad, realmente queríamos ser el más querido y admirado pero sólo nos
rodeaba la envidia que nos iba alejando poco a poco.
Así fue cómo, despojados de toda identidad pero creyendo tenerla,
nos encontraron ellos. Al principio fue difícil darse cuenta de su presencia,
tan solo recibimos una débil señal que emitía una rudimentaria nave no
tripulada y para cuando nos dimos cuenta de esto su nave ya casi había llegado
a nuestras fronteras.
Nunca nos había interesado el viaje espacial, pocos eran los
que se atrevían a pensar que el Universo podía esconder otras formas de vida,
la verdad es que estábamos tan absortos mirando nuestro propio ombligo que nos
habíamos olvidado de mirar más allá.
A medida que se acercaba el momento en el que su nave
aterrizaría en nuestro planeta un cierto desasosiego que no acertábamos a
explicar nos invadía, por fin, llegado el día, una serie de criaturas extrañas bajó
del vehículo espacial dispuestos a hacer el primer contacto; habíamos
intercambiado con ellos información básica sobre las condiciones de gravedad y
atmósfera del planeta que, sorprendentemente se parecía mucho a lo que estaban
acostumbrados por lo que no llevaban traje espacial.
Para nosotros era natural convivir con seres de toda clase pero
lo que descubrimos al abrirse la compuerta de la nave nos dejó aterrados. Esos
autodenominados humanos eran tan horrorosamente parecidos entre sí que no
fuimos capaces de asumirlo y nos volvimos locos pues descubrimos que en nuestro
afán por ser los mejores de nuestra especie habíamos olvidado cómo éramos
realmente pero, lejos de aprender de aquello, nos dió tanto miedo que no tuvimos más remedio que exterminarlos.