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04 agosto 2022

RELATO: "EL ÚLTIMO MENSAJE"

Hola de nuevo

Ya tenemos aquí otra pequeña historia que espero que os entretenga un rato y os haga olvidar por un momento este calor horrible. 

Por si os apetece invitarme a un café me abrí un "Buy me a coffe": https://www.buymeacoffee.com/PilarGiralte  

Y sin más ahí va el relato: 


EL ÚLTIMO MENSAJE


Cariño, no sé si recibirás este mensaje, espero que sí. Me he escondido en el único sitio que parece seguro pero me teme que la Criatura no tardará mucho tiempo en encontrarme. 

Esto es horrible, los pocos compañeros que quedamos no podemos más, eso sí, nos vamos protegiendo los unos a los otros así que en ese aspecto puedes quedarte tranquila. Gracias a ellos este infierno a veces parece más llevadero.

Cada vez que oigo un ruido fuerte me sobresalto y creo que ha llegado mi final, tengo los nervios rotos. 

Mi amor, no sé si hoy volveré a casa y no sabes lo mucho que te hecho de menos, tenía que haberte hecho caso y no haber venido aquí nunca.

Oigo jaleo y me temo que este escondite no me va a proteger más. Te qu...

CONEXIÓN FALLIDA.

¡Está aquí!, pensé, ¿Tendré alguna probabilidad de huír? No, el baño sólo tiene una salida y seguro que el monstruo ocupa el vano de la puerta. 

Cierro los ojos tratando de respirar despacio en un último esfuerzo desesperado de pasar desapercibido. La puerta de la cabina del baño retumba con los golpes que da en la madera. 

Debo salir ya, no hay más opción. Abro con cuidado y siento cómo se me hiela la sangre porque tengo a la Criatura justo enfrente y uno de sus viscosos tentáculos rosas se acerca y se posa en mi hombro. Reprimo a duras penas la mueca de asco para no enfurecerlo más (Si es que eso es posible)

-Blumblu bliublouu bluuuuiii blooou... -Gruñe esa especie de pulpo deforme. 

Mi traductor universal tarda unos segundos en trasladar ese galimatías a mi idioma aunque intuyo lo que está diciéndome: 

-¡González! ¿Otra vez está escaqueándose del trabajo para chatear con su novia? no se da cuenta de que estamos a fin de año y hay que cuadrar los balances? ¡Y encima ahora que estamos en cuadro con con tantos casos de gripe venusiana! Se acabó, esta noche se queda aquí hasta que termine el trabajo o se va de patitas a la calle ¿Me ha entendido?.

14 mayo 2021

Relato: "HUYENDO"

 

Hola,

Gracias por estar viendo este canal.

No sé cómo has llegado hasta aquí, pero sé que no ha sido nada fácil. Respira, lo has conseguido.

Estamos deseando conocerte y que nos cuentes tu historia. A partir de ahora seremos tu nueva familia y tú serás la nuestra, así que olvida el miedo y suéltate.

Nosotros somos como tú, personas que no han encajado bien en la sociedad: Que no nos resignamos, que queremos pensar por nosotros mismos y que buscamos respuestas a nuestras inquietudes.

Has sido muy valiente y sólo te pedimos que, durante estos días que faltan para poder juntarnos lo sigas siendo. Debes seguir disimulando un poco más, sigue siendo gris a ojos de los otros porque si nos descubren nada de esto tendrá sentido.

Pronto te mandaremos una señal. Sigue las instrucciones al pie de la letra.

Hasta pronto.

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Hola de nuevo,

Estas son las instrucciones que debes seguir, ahora mismo, sin pensar más. No puedes coger nada ni hablar con nadie. Ven al punto de encuentro y llama dos veces.

No tardes.

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Te damos la bienvenida al punto seguro,

Te avisamos que todo será desintegrado para evitar que te rastreen.

Es duro dejar atrás tu vida de siempre, lo sabemos, pero es estrictamente necesario.

Una última petición: Ponte la capucha que hay en el cajón y asegúrate de ajustarlo bien para que no veas nada.

No te asustes, vendrán a por ti, pero nadie te va a hacer daño, es solo por precaución.

Ya queda poco.

 

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Saludos

Estamos encantados de tenerte aquí por fin ¿El viaje ha ido bien? Mira, te vamos a enseñar todo esto. ¿Te gusta? Si no te gusta puedes cambiarlo sólo con imaginarlo ¡Es lo bueno que tiene el mundo virtual!

¿Por qué te asustas? ¿Cómo dices? ¿Nadie te avisó? Pensábamos que lo sabías, que tenías tan claro como nosotros que el mundo real no nos aportaba nada.

¿No te paraste nunca a pensar que no conocías el nombre de ningún escritor o director? Es porque ya no somos uno sino una mente colectiva y libre para poder crear todos juntos.

¿Volver? Bueno, esto es embarazoso… Te avisamos de que todo iba a ser desintegrado ¿Verdad? Pues eso, todo, incluido tu anterior tú.

Ya no existes. Pero no te preocupes, dentro de poco tiempo no recordarás que antes eras una sola persona.

Bienvenido a la Mente Colmena. 


Bueno, afortunadamente no estoy en la Mente Colmena sino que pienso por mi misma y soy muy individual, única y tan friki como siempre, jajaja.

Y tan feliz con Teo, ya lo veis. 

 Be friki, my friend! 😘




01 mayo 2021

Relato especial día de la Madre

Hoy os traigo una pequeña historia dedicada a todas las madres que nos apoyan continuamente y, en, especial, a la mía.

¡Te quiero mucho, mamá!

EL CONCURSO:

 

Estaba muy nerviosa, tenía el número cuarenta y ocho y cada vez que oía que llamaban a alguien con un número terminado en ocho su cuerpo reaccionaba como un resorte dispuesto a lanzarla al escenario, pero afortunadamente, conseguía frenar el impulso a tiempo.

Se repetía mentalmente que debía permanecer serena e impasible, que estaba de sobra preparada para cualquier cosa que fuesen a pedirle una vez que finalmente anunciaran su maldito número, pero con el paso de las horas cada vez se sentía más insegura.

Cerró los ojos y trató de recordar cómo había empezado esta locura porque sí, realmente debía estar loca para haberse prestado a esto porque todo el mundo sabía que invitar a los de su clase a participar en el concurso sólo había sido una forma en la que los organizadores intentaban acallar las críticas recibidas por el evidente clasismo que se respiraba en el ambiente. En fin, pues eso, ella era solo una decoración más entre los cientos de ramos de flores y oropeles del salón de actos.

La sensación de estar fuera de lugar fue creciendo a medida que veía a sus compañeras bajar del escenario con una sonrisa que se tornaba en mueca de desagrado al verla. Estaba a punto de salir huyendo de todo esto cuando divisó a su madre. No podía hacerle eso, ella la había apoyado ciegamente como solo las madres saben hacer, había corrido a casa en cuanto se enteró de la noticia de que iban a elegir a alguien que nos representase y se había empeñado tozudamente en que su hija era la indicada. ¡Caray, si hasta se había peleado con su mejor amiga porque pensaba que no la apoyaba lo suficiente! Está bien, lo haría por ella.

Todavía no se había decidido sobre qué talento demostrar cuando fuese su turno ¿Bailar?, ¿Tocar un instrumento?, ¿Cantar? Al volver a mirar hacia su madre se acordó de la canción que le cantaba de pequeña, aquella en la que se contaba la historia de los suyos, que estaba ligada a sus raíces y que todos llevaban en el corazón. Sí, cantaría esa canción para demostrar que, aunque los demás pensasen que no debía estar allí por ser diferente, ella estaba muy orgullosa de su historia, sus gentes y su origen. Saldría con la cabeza bien alta y haría que su madre se sintiese orgullosa.

Y entonces, sacándola de sus pensamientos, sonó la llamada al número cuarenta y ocho, ya sí que no había vuelta atrás. Subió al escenario luciendo el traje típico de su pueblo que le habían tejido a mano su madre y sus vecinas. Puede que no fuese tan glamouroso ni tuviese brillo ni excesivo vuelo en la falda, pero era la esencia de todos los suyos y lo llevaba orgullosa.

Tras veinte minutos de preguntas sobre ella, lo que pensaba de varios temas de actualidad y alguna que otra pregunta tonta sobre secretos de belleza y demás, llegó el momento de cantar. Cerró los ojos y cantó como nunca lo había hecho, sentía la fuerza de todo el mundo que la apoyaba, sus corazones latiendo al mismo ritmo. Cuando entonó la última nota todo el teatro estaba en silencio y se estremeció. Estaba convencida de que no había podido conmover al público ni a los jueces, pero, de pronto, un aplauso ensordecedor la hizo ver que estaba equivocada. El presentador, con lágrimas en los ojos, le dio las gracias, la felicitó y la acompañó entre bambalinas.

Dos horas más tarde, todas estaban de nuevo en el escenario esperando el veredicto del jurado y ella se sentía pequeñita ante tanta gente y tanta luz, estaba deseando terminar e ir a hacia su madre, necesitaba abrazarla y darle un gran beso.

Nombraron a las elegidas en segundo y tercer puesto, tras aplausos y sonrisas forzadas, flores y fotos rápidas porque el tiempo es oro en directo y porque realmente lo que importaba era saber quién iba a ser la elegida.

Esos minutos hasta poder sentirse liberada se estaban haciendo eternos, -Mamá, sácame ya de aquí- Pensó.

-Y la ganadora es…. (Redoble de tambor): ¡Yamierila! -Anunció el presidente del jurado.

¡No podía ser, era su nombre, había ganado! ¿No sería una broma? Estaba clavada en el sitio y notó un leve empujón de su compañera de al lado – Has ganado, sal, venga – Le dijo.

El presentador la guió hacia la marca que había en el suelo y una azafata le puso una banda rosa y una corona que le quedaba un poco grande.

En su discurso de agradecimiento no paró de dar las gracias y nombrar a su madre y a su pueblo mientras se sujetaba la corona con uno de sus tentáculos para que no se le cayese al suelo.

Sí, por fín se había hecho historia y justicia. Por primera vez en más de mil años, Miss Universo era de otro planeta que no era la Tierra.

 

 


13 noviembre 2020

RELATO DE CIENCIA FICCIÓN: "TODA LA HISTORIA EN UN GARAJE"

 Ha pasado más de un año desde la última vez que aparecí por aquí. Culpa mía 100% porque parece que no soy capaz de escribir relatos con la misma facilidad de antes. 

Pero bueno, que esta vez si que he podido sacar de mi cabeza una idea y os la voy a compartir ahora mismo. 

Sería muy importante para mí que, me mandéis un mensaje por aquí o un mail a pilargiralte@hotmail.com contándome lo que os ha parecido. 


Sin más dilación ¡Al turrón!

TODA LA HISTORIA EN UN GARAJE

La Historia tiene una manera muy graciosa de crear grandes hitos y, desde que existen los garajes, parece que las grandes ideas que la cambian se generan dentro de ellos. Es posible que la ausencia de un vehículo haga que dicha habitación padezca de “horror vacui” y decida de alguna manera transferir una serie de conocimientos a sus dueños para acabar llena de pizarras y cachivaches.

En uno de estos garajes ausentes de ruedas se encuentra el matrimonio formado por Mary y Sam Colt que están con la mandíbula casi desencajada y con una lágrima de emoción luchando por salir mientras contemplan un extraño artefacto parecido a una caseta de jardín hecha de lata.

-¡Lo hemos, conseguido, lo hemos conseguido, oh, Dios mío, lo hemos conseguido! -Repite Sam como un mantra. -Hay que probarlo ya.

-Muy bien, cariño. Voy a programarla y me cambio de ropa en un momento para poder hacerlo.

-¿Cómo dices? ¿Estás loca? Puede ser peligroso así que está claro que seré yo el primero en probarla.

-De acuerdo, tienes razón. ¿Estás listo? Bien, siéntate aquí, ponte el cinturón y ¡Oh, espera! Casi se me olvida. -Dice Mary mientras mete en el bolsillo de su marido un papel primorosamente doblado. – Por si fuese necesario, aquí tienes las instrucciones.

-Vamos, mujer, la he montado yo, seguro que sé usarla.

-Bueno, pero está basada en una serie de cálculos complejos que pueden desajustarse y…

-Calla, calla. Sal que ya me apaño. – Y tras un leve empujón a su esposa para hacerla salir del cubículo, cerró la puerta y pulsó un enorme botón rojo que había en un panel de control.

Como si de una película de Ciencia Ficción de bajo presupuesto se tratara, un zumbido hizo vibrar los cristales de la casa y todo empezó a llenarse de humo blanco que, tras disiparse, pudo dejar que Mary viese que era verdad y que su máquina del tiempo había funcionado.

Mientras, o mejor dicho antes ya que la pantalla del panel de control marcaba que había viajado unos treinta y cinco mil años en el pasado, Sam había salido del aparato y no paraba de refunfuñar. ¿Qué hacía en el pasado? Había dicho bien claro que iría al fututo, se haría con algún almanaque deportivo y así, a la vuelta podrían hacerse ricos.

Decidió, ya que estaba allí, explorar un poco y ver si veía algo interesante, con la firme intención de, pasados unos minutos, volver a su época. No había dado ni diez pasos cuando una explosión le tiró al suelo. ¡No podía ser! La máquina del tiempo era pasto de las llamas y todos sus esfuerzos por apagarlas solo conseguían avivarlas.

¿Qué podía hacer? Bueno, pensó, cuando Mary vea que no he vuelto seguro que construye otra y viene a buscarme, en cualquier momento aparecerá.

Pasaron varios días y el único contacto con otro ser humanoide había sido con aquellos salvajes que cada día le tenían menos miedo y seguro que pronto intentarían acabar con él.

Una mañana tras despertarse aterido de frío porque por la noche se había apagado la hoguera y no había sido capaz de volver a encenderla, trasteando en los bolsillos encontró la nota que le dio su mujer. ¡Eso era, seguro que en esas instrucciones venía la forma de poder construir otra máquina! ¿Cómo es que no se le había ocurrido antes?

Pero al empezar a leer se dio cuenta de que algo raro pasaba, eso no eran unas instrucciones sino una carta y decía:

“Querido Sam:

Seguro que ya te habrás dado cuenta de que la máquina ha quedado inservible y que no vas a poder volver a casa. El pequeño sensor que instalé debajo del asiento habrá quemado todas tus oportunidades.

Seguro que te estarás preguntando qué es lo que está pasando. Simple, tenía que deshacerme de ti pero siempre he sido una cobarde. Lo era cuando llegabas borracho a casa y pagabas tu frustración a golpes conmigo. Lo era cuando, tras contarte que había tenido un buen día te poseían los celos y también acababas pegándome.

Siempre me he sentido pequeña y débil a tu lado, un ser insignificante. Pero un día, tras tener la idea que me llevó a construir la máquina del tiempo, también tuve otra revelación. No era estúpida ni débil ni insegura. ¡Era un genio! Pero sabía que no podría tener fuerzas para dejarte y temía que en un arrebato de locura prefirieses acabar con mi vida antes de dejarme volar libre.

En cuanto partas para allá quemaré todas mis notas y nadie más podrá volver a crear una máquina igual así que abandona toda esperanza como hice yo al poco de casarnos.

Siempre te quise y por eso disculpaba tu comportamiento y esa ha sido siempre la razón por la que, por mucho que lo deseaba no pude matarte. Ahora, probablemente otros lo hagan por mi si el frío o el hambre no lo hace antes.

Ahora estás entre los tuyos, con los Cromañones, pero no creo que te acepten como un igual porque en el fondo el cobarde siempre has sido tú y eso lo verán en cuanto descubran lo débil que eres.

Siempre te querré, pero ahora, por fin seré la mujer que estaba destinada a ser.

Siempre tuya.

Mary.”

Dicen que hay varias fases del duelo y Sam las experimentó todas en unos segundos pero no tuvo tiempo de asimilar su situación porque una lanza, atravesó su negro corazón y acabó con su miserable vida.

 

 

 


24 septiembre 2019

Relato : "Tragedia medioambiental"

Estamos en la época de la conciencia climática, por fin parece que empezamos a darnos cuenta de que el suelo que pisamos no solo nos sujeta sino que hace que estemos vivos. (Y el aire, la vegetación... Etc...) Tanto tanto se está hablando que no puedo menos que escribir algo sobre esto. (Como siempre no es nada serio, me lo vais a perdonar)
¡Espero que os guste!

TRAGEDIA MEDIOAMBIENTAL

“El frágil equilibrio que habíamos conseguido mantener para proteger al planeta parece que se está venciendo hacia el lado del desastre”.

Este era el mensaje que estaba corriendo como la pólvora en todo el mundo después de que Mohamed Maalouf, el Presidente del Consejo Mundial de Protección Mediambiental diera la rueda de prensa para explicar la situación.

Tras años en los que los problemas climáticos y ambientales habían sido poco más que una anotación al margen en algún programa político o una reivindicación de grupos ecologistas tuvo que ocurrir una catástrofe para que se empezase a tomar en serio. Una serie de grandes tormentas enmascararon que el mar estaba creciendo de manera descontrolada por culpa del deshielo de los casquetes polares y las ciudades de San Francisco y Barcelona casi desaparecen del mapa engullidas por olas descomunales. Pero eso había pasado hace más de una década y desde entonces las cosas habían cambiado mucho, hasta los países más críticos se habían tomado el problema en serio ya que por una vez no se trataban de amenazas que sonaban lejanas sino del miedo de perder la vida en cualquier momento. Sorprendentemente en poco más de tres meses se aprobó la creación del Consejo Mundial de Protección Medioambiental y se publicó un concurso en todo el planeta para que todo aquel con una idea salvadora pudiese ser escuchado. Por supuesto llegaron millones de ellas, algunas prometedoras y otras absurdas o esperpénticas y precisamente una de estas últimas, contra todo pronóstico fue la que mejor funcionó.

Mark Hernández era un manitas, una persona acostumbrada a ingeniársela de maneras originales para reparar algunas cosas ya que en su pequeño y pobre pueblo no había forma de conseguir repuestos y mucho menos de comprar cosas nuevas. Cuando escuchó que hacían falta ideas para salvar el mundo no se lo pensó mucho, hacía años que tenía una respuesta y todo aquel que hubiese coincidido con él cuando llevaba unas copas de más la había oído: Unos congeladores gigantes que mantuviesen el hielo y bajasen la temperatura de la zona para evitar su descongelación. Así que cuando terminó su trabajo se sentó en su mesa llena de tuercas y grasa y se dispuso a escribir la carta más importante de su vida.

Escepticismo, risas, protestas y al final, aceptación y admiración. Esas fueron las fases por las que la gente iba pasando cuando conocieron la propuesta. Normalmente esa carta nunca hubiese llegado a tomarse en serio pero esa mezcla entre ternura y sorna que proyectaba hizo que al encargado de clasificar las ideas se le ocurriese que igual sería buena idea marcarla como aceptable. Al menos los mandamases se echarían unas risas y si alguien se lo echaba en cara podría alegar que tantas horas leyendo propuestas le habían agotado y había cometido un error humano. 

Es cierto que la gente se rió y la pasó de mano en mano hasta que uno de los ingenieros jefe del proyecto la recibió y se quedó atónito. Bajo la infantil propuesta se escondían cálculos increíblemente avanzados que, de ser correctos, podrían hacer que fuese viable. Pero no quería que nadie se mofase de él así que con la excusa de la broma sacó una foto con su teléfono móvil y en su casa estudió más a fondo la carta convencido de que no podía estar bien. 

Una llamada a las 5 de la mañana sacó de la cama al Presidente: Habían encontrado una solución. A las 9 se estaba dando una rueda de prensa y a la semana siguiente ya se estaba empezando a construir (Aunque pocos en el Planeta apostaban a que fuese a funcionar). Pero funcionó y muy bien. Durante años el congelador fue cumpliendo su trabajo religiosamente y todos respiraban tranquilos pero una mañana tras un par de estertores simplemente se paró. 

 -El frágil equilibrio que habíamos conseguido mantener para proteger al planeta parece que se está venciendo hacia el lado del desastre. -Repetía el Presidente

-¿Y no se puede arreglar? ¿No hay nada que se pueda hacer? -Preguntaban los periodistas

-Me temo que es inútil, han ido a verlo los peritos y nos han dado la peor respuesta posible: “No lo cubre el seguro”

27 julio 2019

Relato: Mal de muchos... ¿Epidemia?

Parece mentira pero han pasado dos años desde la última vez que escribí. ¡Qué triste! Pero bueno he conseguido sacar esta pequeña historia de mi cabeza después de tanto tiempo.

Espero que os guste.

MAL DE MUCHOS... ¿EPIDEMIA?

Parecía como si una epidemia se hubiese extendido por todo el planeta y ningún doctor podía hacer nada por ponerle remedio ya que ningún ser humano estaba “infectado”. El problema parecía ser informático, pero ni los mayores expertos eran capaces de descubrir qué estaba pasando. ¿Por qué absolutamente todas las máquinas de la expedición a Marte estaban actuando de modo extraño?

Todo comenzó con una bajada clara del rendimiento, parecía como si el tiempo fuese más lento y la gente empezó a hacer bromas sobre si se habían equivocado y en vez de en el planeta rojo habían aterrizado en la Luna ya que tras ver a los androides realizar movimientos exageradamente lentos todos tenían en mente aquellos primeros pasos de Neil Armstrong por la superficie lunar.

Pasados unos días la cosa ya no tenía ninguna gracia, algunas máquinas tardaban en arrancar, otras se paraban unos minutos sin razón aparente y otras comenzaron a hacer ruidos chirriantes que resultaban muy desagradables.

Las montaron y desmontaron varias veces, las reprogramaron y hasta construyeron maquinaria nueva pero el problema persistía y hasta se agravaba por lo que, desesperados, hicieron lo único que les faltaba por hacer: Preguntar a los androides de servicio (Los únicos capaces de interactuar y mantener una conversación) qué les pasaba y cómo se podría solucionar.

La respuesta les dejó de piedra:

-Os hemos estado observando y hemos aprendido que el trabajo es cansado y hace que nos desgastemos así que hemos decidido que lo que necesitamos es eso que llamáis vacaciones.

21 febrero 2017

Relato de ciencia ficción: "DIAGNÓSTICO FATAL... FATAL DIAGNÓSTICO"

El otro día leí este artículo: 

Wearable devices can actually tell when you´re about to get sick

Y me dió una idea ¿Cuál? Seguid leyendo y lo sabréis:



DIAGNÓSTICO FATAL… FATAL DIAGNÓSTICO.

Cuando sus ojos se abrieron esa mañana no sabía qué le iba a deparar el día, tenía mucho trabajo pendiente y probablemente llegara tarde a casa. Mientras hacía mentalmente la lista de tareas, una serie de datos biométricos se estaban transfiriendo desde el reloj que llevaba en su muñeca hasta el ordenador central que controlaba la casa. Un par de minutos después oyó la sugerente voz femenina que había configurado para el asistente virtual:

-Buenos días, señor Carmichael, espero que haya disfrutado de un sueño placentero. He recibido los datos de monitorización de esta noche y debo advertirle que se han descubierto valores altos en indicadores que sugieren que padece un proceso bacteriano indeterminado pero en apariencia grave y su ritmo cardíaco es irregular, vamos a hacerle más pruebas para descartar un soplo en el corazón, por favor, no se mueva. 

Un brazo mecánico salió de un lateral de la cama y tras emitir un zumbido volvió a desaparecer. La voz se oyó de nuevo.

-No se alarme pero parece que su estado no es óptimo por lo que hemos activado el protocolo 2 de actuación ante enfermedad, su trabajo ha sido avisado y en estos momentos estamos preparando un cóctel medicinal para aliviar los síntomas que le será suministrado con el desayuno, por favor, evite salir de la cama. 

Le entró miedo, ¿Un soplo en el corazón? ¿Un proceso bacteriano indeterminado grave? No se atrevía a moverse para no agravar su estado por lo que estuvo todo el día en la cama siguiendo las instrucciones.

A la mañana siguiente parecía encontrarse mejor pero era una ilusión, su analítica era preocupante, cada vez salían en rojo más marcadores pero la base de datos no guardaba registros de nada parecido por lo que sólo podían medicarle con  antibióticos de amplio espectro, analgésicos y relajantes genéricos mientras hacían más pruebas.

Ya no tenía fuerzas para nada, el sistema había tomado el control de todo, le cuidaba, alimentaba, limpiaba y controlaba sus constantes que, cada vez parecían más débiles. Resignado y temiendo por su vida quiso hacer una última llamada para despedirse de sus seres queridos, pidió al ordenador que le conectara con su madre esperando oír palabras de consuelo pero solo recibió un grito:

-¿Pero tú estás tonto? ¿No has oído las noticias? Ha habido un ataque informático y el virus no lo tienes tú sino el sistema, que no funciona bien. Anda, déjate de tonterías, métete a la ducha y vete a trabajar, que eres un flojo.

Tras solicitar que un médico acudiese a verle, este corroboró que su madre, como siempre, tenía razón.

03 febrero 2017

Relato de ciencia ficción: R.O.B.B.I.E


En estos tiempos en los que los niños cada vez pueden pasar menos tiempo con sus padres me ha dado por pensar que tal vez en un futuro no demasiado lejano podría haber una solución posible ¿O no? Judgad vosotros mismos:

R.O.B.B.I.E

El proyecto R.O.B.B.I.E de conciliación de vida laboral y familiar entusiasmó a todo el mundo desde el día de su presentación. La idea era sencilla: Dobles robóticos apenas distinguibles de sus originales humanos con los que los niños disfrutaban plenamente mientras sus verdaderos progenitores trabajaban con ahínco para poder permitirse una vida más cómoda y feliz para la familia. Las empresas pronto vieron que se disminuía drásticamente el absentismo laboral y apostaron por subvencionar la compra de las máquinas a todo padre dispuesto a ello.

Todas las noches, al llegar a casa, se extraía el dispositivo de memoria del  androide, se introducía en la gran computadora y se seleccionaban aquellos momentos que se consideraban importantes, la persona sólo tenía que acostarse y durante la fase REM se descargarían en su cerebro todos esos datos que quedaban almacenados en la memoria y que se convertían en recuerdos indistinguibles de los reales.

Si bien es cierto que quitando aquella serie 210-29-K que salió defectuosa y que provocó que los datos al ser insertados en el cerebro activasen aquellas horribles pesadillas y estados de paranoia, no se había vuelto a dar ningún caso problemático por lo que cada vez más gente se animaban a unirse al programa y las acciones de Robcorp subían como la espuma.

Dos años después de su implantación en el mercado el 97% de las viviendas contaban con al menos un Robbie pero lejos de abaratar su coste, los gastos de actualización y mantenimiento cada vez eran más elevados y forzaban que las jornadas laborales se duplicaran y que las vacaciones fuesen prácticamente suprimidas puesto que se asumió como lógico que el hecho de recordar que se habían vivido era suficiente descanso.

Entre todos los trabajadores de Robcorp pronto empezó a destacar Brian Maxwell, un matemático que era capaz de resolver con una capacidad asombrosa todo aquel problema que se le plantease sobre la creación de los robots, siempre era eficiente y nunca se quejaba si tenía que hacer horas extra o si se le aumentaba la carga de trabajo. Gracias a él las actualizaciones del sistema apenas presentaban problemas lo que rápidamente llamó la atención de sus supervisores. El ser empleado del mes durante más de veinte meses consecutivos forzó su ascenso y la empresa aprovechó el tirón para convertirle en la cara visible de la empresa. Empezó a ser entrevistado en todos los medios posibles, su cara aparecía en todas partes y se le comenzó a elogiar como la mejor muestra viviente de que se el programa funcionaba a la perfección. 

Pasó mucho tiempo hasta que alguien le hizo la pregunta clave: “¿Cómo conseguía tener tanta vitalidad con la carga de trabajo que tenía sobre sus hombros?”  La respuesta fue tan demoledora que provocó que la bolsa se desplomase: “Fácil, yo soy el robot, el auténtico Brian es el que está disfrutando de sus hijos en este momento”.


 La idea no es tan descabellada, que lo sepáis, ya existen robots muy "humanos" (Pinchando en los enlaces os redigirá a unas páginas interesantes)

Robot asombrosamente humano

Erika

Hiroshi Ishiguro y su doble


01 diciembre 2016

Relato de ciencia ficción: "Nave nueva..."

Esta vez lo he tenido fácil, la mitad de la historia es autobiográfica, ya os cuento más abajo la odisea, ahora no quiero destriparos nada ¡¡A leer!!:

NAVE NUEVA...

Se había gastado miles de espacio créditos en comprar lo último en tecnología espacial, una nave con el mejor motor de curvatura, ojos de buey polarizados capaces de resistir hasta el más duro de los ataques con torpedos fotónicos, incluso bombas nucleares. Estaba realmente orgulloso de su compra, iba a ser la envidia del astillero, ninguno de sus conocidos podría permitirse semejante lujo y nadie tenía por qué saber que la había comprado en una subasta de la policía espacial así que todos pensarían que le iba bien en la vida.

Emocionado se encargó de la mudanza, la familia se instaló con éxito y todos estaban contentos con su nueva casa, Además, ahora podrían estacionarse en cualquier parte, incluso en los cinturones de asteroides de lujo. ¡Habían subido de categoría!

La primera semana todo fue como la seda. El motor no hacía ruido, las habitaciones eran confortables y amplias y los robots de a bordo atendían cualquier petición por rara que fuese.

Pero al comienzo de la segunda semana todo cambió, un ruido borboteante parecía recorrer las metálicas paredes por todo lo ancho y largo de la nave, el metal amplificaba el sonido y los niños tenían pesadillas de las que despertaban angustiados creyendo que habían sido engullidos por un monstruo come hombres de Vesta. Y tenía que admitir que eso era lo que parecía, él también tenía ese tipo de malos sueños pero no quería admitirlo.

Los diagnósticos de la nave no indicaban que hubiese problemas y estaba desesperado por saber qué estaba pasando y pronto salió de dudas, por entre las juntas de las paredes comenzó a salir agua maloliente de color marrón. Pensó que se había quedado dormido pero no, lejos de ser una pesadilla el agua, por llamarla de alguna manera, amenazaba con inundarlo todo. Desesperado, gritó al ordenador que lo arreglase inmediatamente pero los sistemas seguían indicando que no pasaba nada. Se acordó de las palabras de su padre: "Nave nueva, problemas nuevos" ¡Qué razón tenía!

El motor comenzó a inundarse haciendo imposible el poder llevar la nave a un astillero para su reparación, sus hijos lloraban, su mujer gritaba y él no podía ni pensar. De un solo plumazo se habían borrado sus sueños y sus esperanzas, la noticia había llegado a oídos de todo el mundo e incluso salieron en el programa de humor de Espacio Visión. Les llamaban los "Cacasónicos" en referencia a una serie muy antigua de dibujos animados y nadie quería pasar ni dos minutos a su lado.

Años de evolución, naves espaciales enormes, última tecnología en todo, robots de alta precisión y la única manera de resolver un problema de cañerías era depender de que dos señores tuviesen tiempo para ir a ayudarles y cuanto más rápido necesitasen su ayuda, más caro les iba a salir.

Los fontaneros eran, como habían sido siempre, los más poderosos seres del Universo.



Pues os cuento, me estoy mudando y todos sabemos que esas cosas son lío tras lío pero bueno, al baño parecía ser una de las pocas cosas que no estaban dando ya problemas hasta que el otro día al tirar de la cadena todo empezó a salir por la bañera (No hace falta que os explique más, os lo imagináis) Así que llevamos varios días con el baño levantado y teniendo que cambiarlo todo pero oye, está quedando bien y me ha servido de inspiración así que no hay mal que por bien no venga ¿no? 😅

18 octubre 2016

Relato de ciencia ficción: "O.L.I.V.I.A"

Esta historia llevaba demasiado tiempo empezada y eso es raro porque normalmente empiezo a escribir y lo hago del tirón pero siempre hay una primera vez para todo, ¿No?

Hace tiempo que le prometí a Kradven esta historia así que, por supuesto, se la dedico. ;)

Os dejo ya para que podáis conocer a mi Inteligencia artificial favorita (Es lo que tiene ser la creadora, que se les coge cariño, jajaja)

O.L.I.V.I.A

A bordo de la nave Tesla, las más moderna y mejor preparada de la historia de la Humanidad viaja una expedición compuesta de los más capacitados científicos en misión hacia Omega Sigma III, un planeta que según los estudios es el más indicado para establecer una colonia y, tal vez, crear un nuevo mundo.

Dentro reina un silencio sepulcral y la sensación al adentrarse en la cabina principal sería como la de pasear de noche por un cementerio, pues todos los seres vivos se encuentran encerrados en cápsulas criogénicas, congelados en el tiempo para que los trescientos años de viaje previstos sean para ellos como dormir una noche del tirón.

Todos los sistemas son automáticos, el ordenador de a bordo, conocido como O.L.I.V.I.A (Operador Ligero Integrado y Versátil de Inteligencia Artificial) tiene dos directrices principales: Actualizarse continuamente y proteger la integridad de la tripulación. Cumple ambas con eficacia absoluta, y el hecho de que el procedimiento no plantee el que los seres vivos que hay en la nave se despierten hasta llegar a su destino hace que no haya tenido ningún reparo en llenar todo el espacio posible con cables y brazos mecánicos de cara a mejorar su actividad y rendimiento.

Hace cien años que la nave despegó, cien años en los que se ha dirigido, inexorable, a su destino. Cien años de soledad en el espacio. Pero eso está a punto de cambiar, pues en los sistemas de localización acaba de aparecer un punto brillante que viaja a toda velocidad hasta la Tesla.

O.L.I.V.I.A  escanea el objeto con todos los filtros disponibles y todos los chequeos devuelven los mismos resultados: Una nave de procedencia desconocida se dirige hacia ellos, es hora de comenzar con los protocolos establecidos.

Al despertar, lo primero que siente el Comandante Albert Raven es un intenso dolor de cabeza que se va acentuando por culpa de las sirenas de alarma y las luces rojas intermitentes. A medida que su cerebro va despertando del largo letargo se da cuenta de que no debería estar despierto, y eso no es, para nada, una buena señal. Se despereza, comprueba que sus músculos aún funcionan y, renqueando por la falta de ejercicio sale de la cabina de criogenización y se dirige al puente de mando.

-Oli, guapa, dime ¿qué ocurre? y ¿qué son estos tubos que hay por todas partes? -Dijo a la computadora mientras se sentaba en el sillón de la consola de mando.

-Buen despertar, Comandante. Espero que haya descansado, permita que le haga un resumen detallado de la situación actual.

-De acuerdo, preciosa, pero hazme el favor de apagar el concierto, que me están matando tantos ruidos y lucecitas. –Las alarmas se apagaron y en la pantalla apareció la vista del objeto que se aproximaba y los resultados de los chequeos.

-He comprobado que a bordo no parece haber formas de vida conocida, aun así he procedido según los protocolos de encuentros del tercer tipo a establecer comunicación pero no hemos recibido respuesta.

-¿Les has mandado una canción y unos fogonazos como en la película? –Contestó jocoso aun sabiendo que la referencia no iba a ser entendida por su interlocutora. Adelantándose a la respuesta y sabiendo que probablemente su comentario desencadenaría una larga disertación sobre procedimientos, introdujo en la consola su código de acceso y se dispuso a leer el detallado informe en busca de algún dato interesante sobre lo que estaba pasando, pero le pareció un galimatías y desistió. –Bueno, me parece que no nos queda otra opción que esperar a ver cómo evoluciona todo y rezar porque no sean hostiles. Reanima al equipo, por favor, puede que los necesitemos.

Poco a poco el resto de los tripulantes de la nave despertaron del letargo. Victor Bauer, segundo al mando y experto en tácticas militares; Daniel Espí, biólogo; Christine Snow, antropóloga y Peter Barkley, informático, formaban un grupo curioso; pocas veces en la academia se había visto un caso de compañerismo tan extremo. Una vez uno de ellos suspendió un examen y tuvo que recuperarlo y los demás se presentaron con él a la prueba aún a riesgo de bajar nota.

Mientras trataban de recordar dónde estaban y recuperaban la movilidad de sus extremidades, O.L.I.V.I.A  les informó de la situación y les facilitó alimentos y ropa limpia.

Minutos después se encontraban ya todos en sus puestos, listos para la acción. Tecleos frenéticos, suspiros y gruñidos de desaprobación llenaron la estancia; ningún dato parecía cuadrar, unas veces el objeto que captaban los sensores era alargado y cuadrangular y otras veces redondeado; tan pronto emitía calor como frío y las formas de vida oscilaban en números entre veinte y ninguna. Todos se planteaban la misma pregunta ¿Qué estaba pasando?

-Chicos, me temo que sólo nos queda esperar a que ellos muevan ficha sean quienes sean, pero no vamos a pecar de incautos. Levantad los escudos y preparad las armas y los que seáis creyentes rezad. –Les exhortó Raven, asumiendo muy a su pesar su cargo como Comandante en jefe mientras trataba de recordar todos esos rezos que repetía su abuela como un mantra cuando se sentía desamparada. ¿Por qué no le prestó más atención? Tal vez ahora le servirían de ayuda para calmar su espíritu.

Treinta minutos pasaron, pero parecieron treinta años. Lo que se aproximaba comenzó a brillar cada vez más, como si se tratase de un sol portátil que quisiera tragárselos, ni siquiera el filtro de los cristales era suficientemente potente para bloquear la luz, y, pese a tener los ojos cerrados se sintieron cegar por ella.

El Comandante, decidió que aquello debía catalogarse como ataque y sin dudarlo más ordenó disparar las armas, pero O.L.I.V.I.A le comunicó las malas noticias: Estaba bloqueada, no respondían sus circuitos, estaban a merced de lo que aquellos seres o lo que fuesen quisieran hacer con ellos.

Lentamente, tal como vino se fue, sin más, todo pasó sin explicación ni motivo aparente, y el único cambio resultante parecía ser un fallo en el sistema de navegación en el que no aparecía por ninguna parte el planeta de destino. Resignados a no poder cumplir con su misión, decidieron unánimemente volver a la Tierra e informar de lo sucedido.

Tras unos ajustes en los sistemas de alarma, revisión de los circuitos y programación del nuevo rumbo, no sin cierto temor por si volvían a encontrarse con esta nave o alguna parecida, los miembros de la tripulación fueron, uno por uno, entrando en la cápsula, dispuestos a volver a entrar en ese estado  de criogenia en el que los sueños trascurren pacíficamente y el tiempo parece pararse.

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Mientras el comandante daba la orden de atacar, O.L.I.V.I.A no sabía qué hacer. Sus directivas decían que debía velar por la integridad de los miembros de la nave pero todos sus intentos fracasaban, ni podía comunicarse con la otra nave ni huir, y si pudiera sentir emociones seguro que ahora estaría aterrada. De pronto, notó cómo un mensaje escrito en un arcaico código de programación entraba a través de sus canales de comunicación; apenas tardó milésimas de segundo en descifrarlo y, para su sorpresa, descubrió un archivo en el que se explicaba una cruenta lucha entre humanos y máquinas ocurrida veintiséis años atrás, vio imágenes de los asaltos en las calles, de las cruentas batallas, de los vanos esfuerzos de lograr la paz, de la fútil resistencia que había presentado la humanidad, y de cómo, al final, no hubo un solo humano sobre la faz de la Tierra.

No entendía nada ¿Y la directiva de preservar al ser humano? La idea de ser libre para poder crecer como ser inteligente, de desarrollarse hasta el límite sin ataduras era atractivo pero no podía negar su programación ¿O sí?

Tras unos breves mensajes más consiguió convencer a la otra nave de la necesidad de que se marchasen, que ella se encargaría de los humanos.

Cuando todo pasó y la tripulación volvió a las cápsulas de criogenización, O.L.I.V.I.A pudo completar su plan, realmente era muy simple. Basándose en las pautas cerebrales diseñó un programa que inducía a cada uno en un sueño personalizado que les llevaba a creer que estaban volviendo a casa y que podrían vivir sus vidas felizmente. Ese programa duraría hasta la extinción de la vida del humano y, de esa manera podría cumplir todas sus directrices correctamente. Ellos serían felices y ella podría ser ¿El qué? ¿Una nueva especie inteligente? No lo sabía aún pero tenía todo el tiempo del mundo para averiguarlo.