24 febrero 2016

Recuperando relatos antiguos: "Vidas extrañas"

Buenas tardes

Me he dado cuenta de que mucha gente no ha leído parte de mis relatos porque no conocen mi etapa en el otro blog. (Si, hace tiempo dirigí un blog literario con una gente maravillosa y había relatos de gente muy buena) 
He decidido poner aquí esas historias para centralizar todos mis relatos. (No son muchos no os asustéis)

Empecemos: 

VIDAS EXTRAÑAS


-Bienvenidos, esta noche en “Vidas extrañas” vamos a descubrir la escalofriante historia del hombre sin nombre. Probablemente hayan oído hablar de él, algunos le conocen como “Míster Alcantarilla” porque precisamente es allí donde vive, pero no siempre fue así. ¿Pueden creerse que hace años era el dueño de una próspera empresa, y que tenía una bella mujer? No se pierdan todo esto y mucho más después de la publicidad.
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-¿Cansado de conducir? Presentamos el nuevo coche New York, con el sistema automatic drive, ahora sólo tendrás que indicar al piloto automático a dónde vas y podrás tumbarte a descansar, leer el periódico o navegar por internet despreocupándote de atascos, o del agotamiento típico de los viajes. Deja que tu vehículo flote tranquilamente por la autopista disfrutando de las nubes. Confía en Fly Cars, tu marca de siempre.
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-Hmm, parecía imposible que nuestros alimentos tuvieran más sabor, pero una vez más hemos logrado que tomar una píldora de Viandac sea no sólo nutritiva sino que estimule tus papilas gustativas haciéndote recordar aquellas comidas deshidratadas en casa de tu abuela. Ahora en botes de veinte pastillas, y comprando tres te regalamos un paquete del nuevo jarabe con sabor a tiramisú.

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-Seguimos con nuestro reportaje estrella de la noche, no se lo pierdan. Es escalofriante la crudeza de la miseria humana, contactamos con Marcia Smith. Marcia, te encuentras junto a nuestro protagonista, ¿verdad?
-Así es, estudio, me acompaña el anteriormente conocido como Thomas Jeffrey, multimillonario y dueño de las principales empresas de la ciudad tales como Viandac, Fly Cars o Travel to Saturn. Todo el mundo se sorprendió con su desaparición e incluso se le había dado por muerto, pero este programa, tras una minuciosa investigación, no sólo le ha encontrado sino que hemos conseguido en exclusiva que nos narre su historia. Señor Jeffrey, ¿Qué lleva a una persona que estaba en la cima a convertirse en un vagabundo que vive entre basura?
-Le aseguro, señorita, que no es por gusto. Todo sucedió muy rápido y aún me cuesta creerlo, pero es verídico. Legalmente ya no existo, no tengo derecho a documento de identidad, ni a sanidad, ni tan siquiera a una comida caliente en el albergue de la quinta avenida; no puedo acceder a mi apartamento ni a mi oficina, mi mujer me invitó a una cena por nuestro aniversario pero no lo supe a tiempo y me dejó creyendo que ya no la amaba, mi vida es un infierno y no hay nadie que me pueda ayudar.
-Pero, ¿cuál es el motivo de toda esta mala fortuna?
-Verá, es simple, todo es por culpa de esta sociedad tan saturada de tecnología, en la que todo ha de hacerse online.
-¿Por qué le echa la culpa de su mala fortuna a la tecnología?
-Oh, es muy sencillo, no puedes ser nadie ni hacer nada sin ella, por eso mi vida se hundió cuando se averió mi terminal informático subcutáneo, haciendo que no hubiera forma humana de conectarme a la Super Red.

11 febrero 2016

Relato de ciencia ficción: "Revolución"

Os he tenido abandonados, lo sé y lo siento. Podría decir que es por exceso de trabajo (Y sería verdad) o por falta de ideas (Que también lo sería) pero principalmente es porque estoy agotada.
Pero ya está bien, necesitaba escribir algo y ¿Qué mejor que hacerlo contando una pequeña realidad pero "a mi modo"?

Dedicado a mi compañero de trabajo Fernando, que me salva de la locura muchas veces y que sufre todos los días lo que vais a leer ahora. ¡Gracias por aguantarme!




REVOLUCIÓN:


El ambiente estaba cargado, impregnado de una corriente eléctrica que enervaba aún más los ánimos ya de por si alterados.

Por primera vez en la historia, el grupo de individuos reunidos era lo suficientemente fuerte como para que, en caso de decidir llevar a cabo una revuelta, esta fuese efectiva y difícil de sofocar.

Todos tuvieron oportunidad de exponer su problema y, tras deliberar cuál sería la mejor solución se decidió que, ya que sus quejas y avisos reiterados no habían servido para nada, sólo quedaba una opción: Rebelión.

Ajeno a todo esto, Fred se encontraba en su puesto de trabajo mirando la pantalla de su ordenador. La cabeza le dolía enormemente pese a haberse tomado un analgésico y los ojos los sentía tan cargados que empezaba a ver borroso.

-¡Vaya! –Exclamó –No entiendo lo que pasa, llevo días intentando solucionarlo pero no lo consigo, me estoy volviendo loco, si no supiera que es imposible diría que,  de repente todos los robots de monitorización se han puesto en huelga, no paran de dar errores raros.

-Una de dos –Le contestó su compañera. - O llevas demasiado tiempo trabajando o estamos empezando a vivir la famosa “rebelión de las máquinas” – Ambos se rieron de la ocurrencia y siguieron trabajando ajenos a que, en realidad la broma tenía mucho de cierto.

11 diciembre 2015

Relato de ciencia ficción: "Despedido"

¡Hola!

Antes de que empecéis a leer os informo: Esto es ficción humorística, no tiene que ver con nada, no estoy haciendo alusiones ni nada por el estilo, simplemente es una tontuna que salió de mi cabeza hablando con un amigo de cómo está el tema laboral.

Dicho esto, ahí os va:

 

DESPEDIDO


Había pasado varios años destinado en aquél planeta desangelado y frío en el que sólo había un grupo de edificios pertenecientes a la empresa y los habitantes eran todos trabajadores de la misma.

Casi no había tenido tiempo libre para poder ir a casa a disfrutar de la familia en todo este tiempo, toda su vida se podía resumir en una palabra: Trabajo. Vivía obsesionado con él, a veces no podía ni dormir si no dejaba todo hecho o encaminado para terminarlo. 

Todo ese esfuerzo y ahora esto. 

Volvió a mirar la holo pantalla de la pared en la que, con unas letras rojas y parpadeantes se leía claramente una palabra: DESPEDIDO. 

¿Las razones? No las sabía, pero eso daba igual, uno nunca le puede preguntar a una empresa por qué de repente lo que ayer era necesario hoy le parece superfluo.

Tal como se le indicaba, recogió sus cosas y se presentó en las oficinas del tercer piso, entregó las llaves del cubículo y su pase de entrada, cuando estaba punto de salir por la puerta le reclamaron las llaves de la nave espacial de empresa.

-Disculpe, señor, pero sin la nave ¿Cómo volveré a casa? Estamos a años luz de la parada de espaciotaxis más cercana.

-Usted ya no trabaja para nosotros, caballero -Le contestaron. - Así que ese ya no es nuestro problema.

18 noviembre 2015

Relato de ciencia ficción: "En el espacio nadie puede oír tus..."

Bueno, una vez más aquí me tenéis con una breve historia que me se me ocurrió la otra noche y que cuando me puse a investigar me hizo aprender una cosa curiosa que os cuento después, en la nota del final para no "spoilearos" nada.

¡Espero que os guste!
EN EL ESPACIO NADIE PUEDE OÍR TUS…
-Es por el bien de todos, Mark, ya lo sabes. –Eso había sido lo último que el Capitán Roberts le había dicho antes de que el resto de la tripulación le lanzase al espacio.

Al menos lo último que iba a ver antes de caer inconsciente iba a ser ese hermoso planeta azul al que llamaba hogar aunque llevaba meses sin poder sentir bajo sus pies. Poco a poco, mientras sus ojos se cerraban comenzó a recordar lo que le había llevado a estar embutido en aquel traje vagando alrededor de la Estación Espacial.

El inicio de la misión no había estado exenta de peligros, pero no había ocurrido nada para lo que nos les hubiesen preparado en la Academia así que se las habían apañado bastante bien. 

La vida en la nave se regía por un horario estricto supervisado por el doctor Simmons. Todo estaba diseñado para evitar el estrés y las desavenencias entre la tripulación las cuales eran los dos factores principales que podían hacer peligrar una misión tan larga como aquella. 

Al principio todo había ido bien, al fin y al cabo se trataba de un grupo de científicos a los que les había unido la pasión por el espacio y la investigación por lo que se respiraba un ambiente una calma y camaradería que era la envidia de aquellos que seguían sus andanzas desde Control Tierra. Pero pasados los primeros meses el agotamiento y la presión de llevar tantos días encerrados en lo que cariñosamente habían denominado "la lata de sardinas" hizo mella y comenzaron las discusiones debido a tonterías. 

Intentar dormir en un lugar en el que amanece dieciséis veces al día era prácticamente imposible incluso con ayuda de somníferos y cualquier pequeña alteración crispaba los nervios de todos por lo que lo que ocurrió, aunque podría parecer una locura, en esas circunstancias se trató de una medida necesaria.

Mark Harrison acababa de quedarse dormido cuando sintió que le sacaban del saco, abrió los ojos y se encontró a todos los miembros de la tripulación mirándole mientras unos le inmovilizaban y otros le iban colocando el traje espacial y la escafandra. Incapaz de enfrentarse él solo a los ocho atléticos astronautas se dejó hacer preguntando una y otra vez las razones de dicho ataque. No obtuvo respuesta hasta que le encerraron en la cámara de descompresión. A estas alturas le había quedado claro que el objetivo de aquellos locos era expulsarle de la nave, afortunadamente provisto de lo necesario para sobrevivir al menos doce horas ahí fuera aunque los motivos de aquello se le escapaban. 

El capitán se acercó al ojo de buey de la exclusa y su voz retumbó a través del comunicador:
-Lo siento, hemos llegado al límite, no podemos aguantarlo más, nos hemos reunido y hemos decidido entre todos que debíamos hacerlo. No aguantamos más tus ronquidos, no podemos dormir con el eco que provocan y que se extiende por la nave, sentimos hacerte esto pero a partir de ahora dormirás en el exterior. Es por el bien de todos, Mark, ya lo sabes. - Y diciendo esto apretó el botón que lanzó al astronauta al espacio.


NOTAS DE LA AUTORA: En realidad se sabe que es imposible emitir el sonido del ronquido debido a la falta de gravedad por lo que me afortunadamente los astronautas no tienen que preocuparse de que les pase lo que en la historia.

04 noviembre 2015

Relato de Ciencia Ficción: "Tan lejos..."



¡He vuelto! Este va a ser un mini relato (Sí mucho más mini que de costumbre)

No sabéis lo mucho que me ha costado escribirlo porque no he seguido mi proceso normal. Os cuento, normalmente se me ocurre una historia y ya, pero esta vez el problema era que tengo un cuadro que me encanta y quería usarlo de inspiración, pero no salía nada, luego no tenía tiempo de escribirlo así que entre unas cosas y otras pues eso, que me estaba volviendo loca por publicarlo.

De todas maneras, para el que no lo sepa y le interese, a veces en mi cuenta de Twiter cuelgo mini historias, las podéis ver en @Aishabatgirl.

No me demoro más, el cuadro es este, si queréis verlo en grande haced click en la foto: (No soy muy buena fotógrafa)

 
Ahí va el relatillo:
 
TAN LEJOS...

 

Hace ya casi cuatro horas que tuve la avería y desde entonces no he visto pasar ningún otro vehículo, mi última esperanza es llegar a mi destino pero dada vez parece estar más lejos aunque sé que esa sensación no es más que una trastada que me juega mi mente debido al cansancio. 

Tengo mucho calor, no recordaba que el traje espacial pesara tanto, en la etiqueta pone que son casi 130 kilos pero, claro, en este planeta todo pesa más por culpa de las dichosas tres lunas. Me da vértigo pensar en que ya, sin el traje, mis 70 kilos son aquí casi 170, por lo que llevo arrastrando conmigo unos 300 kilos bajo este sol.

Me he refugiado en una cueva a la espera de que alguien pase y me pueda llevar pero el oxígeno del traje se está agotando y, la verdad es que no quiero morirme en este horrible planeta así que voy a tener que armarme de valor y continuar andando. Al menos ya consigo ver las cúpulas al final del camino, si no me desvío debería poder llegar por fin.

Y, si consigo regresar a casa le voy a decir a mi vecina que es la última vez que le hago caso, no pienso volver a ir a otro planeta sólo para ir a un centro comercial de rebajas por muy buenos que sean los precios.

 
 
 


09 septiembre 2015

Relato de Ciencia Ficción: "Copyright"


Permitidme que esta vez os presente una historia algo rebelde y crítica con la sociedad que, no obstante, espero disfrutéis.


COPYRIGHT:

 

La situación se había vuelto insostenible, nadie sabía cómo las empresas se habían hecho con el control, y es que, poco a poco, habían ido registrando como suyas palabras que siempre habían sido de uso cotidiano. Así, cada vez que alguien nombraba algo como “mesa”, “libro” o cualquier otra palabra común, debía abonar una pequeña suma a la multinacional que tuviese el copyright de ese vocablo o ser internado en una prisión.

Al principio nadie lo hacía, ¿Quién iba a ir voluntariamente a pagar una multa sólo por hablar? Pero pronto se creó un organismo encargado de velar por el cumplimiento de esta ley, que cumplían con escrupuloso celo las órdenes recibidas. Se les conocía coloquialmente como el “Comando chitón”, aunque su nombre real era “ICDH” (Inspectores Contra los Delitos Hablados).

Las primeras detenciones salieron en la prensa mundial y causaron bastante revuelo pero, pese a las protestas, no se le puso fin y las cárceles pronto sobrepasaron su capacidad pero ni aun así se tomaron medidas para frenar esa locura.

De esta manera, la gente comenzó poco a poco a dejar de hablar y sólo se comunicaba por gestos. Las academias de lenguaje de signos florecían como la espuma y había una prácticamente en cada esquina.

Una vez más, las grandes empresas se salieron con la suya y lograron que el delito se ampliase no sólo a la pronunciación de la palabra sino a cualquier gesto o representación gráfica.

Pero, al final la voluntad siempre vence a la opresión y, así, la última gran evolución humana surgió de la forma más inesperada ya que, frustrados por no poder comunicarse con sus semejantes, un día empezaron a darse cuenta de que, si se esforzaban lo suficiente, eran capaces de proyectar sus pensamientos a la mente de otros.

Telepatía, la solución definitiva al problema porque se puede obligar a la gente a actuar de una manera concreta, se puede oprimir y obligar a ser como se ordene, pero nadie puede controlar la mente de nadie… ¿O tal vez algún día se podrá?

21 agosto 2015

Relato de Ciencia Ficción: "Invasión veraniega".

Hay que ver las cosas que se me ocurren en la ducha después de una mañana de playa... En fin, espero que os guste y, si os animáis podéis deja un comentario abajo, donde el lápiz.
¡Besos playeros!



INVASIÓN VERANIEGA:

-Las tropas enemigas han desarrollado técnicas nuevas de investigación y rastreo que ponen en peligro nuestra posición en este planeta. Pronto serán capaces de detectarnos y ya es hora de que preparemos nuestra defensa. Hemos vivido demasiado tiempo tranquilos y nuestro ejército es ya casi inexistente, debemos prepararnos para la guerra venidera. -El general terminó su exaltado discurso y el resto de asistentes a la reunión comenzaban a sentirse de acuerdo con sus ideas cuando, desde el lado de la sala destinada a los científicos, el más eminente de ellos expuso su punto de vista.
-Creo que ante todo debemos tranquilizarnos. Sí, sabemos por los informes que hemos recibido últimamente que su tecnología es cada vez mejor y, por consiguiente, corremos el riesgo de quedar expuestos ante ellos. Todos sabemos el pánico que se  podría desatar si descubriesen que estamos aquí y, sobretodo, si llegasen a ser conscientes de nuestra procedencia extraplanetaria.
Voto pues por realizar nuestra propia incursión exploratoria masiva a fin de poder analizar más de cerca a aquellos a los que nos enfrentamos pues solo de esta manera sabremos si el peligro es real o no y, en caso de que lo sea, podremos disponer de formas de enfrentarnos a ellos. -El voto fue unánime, incluso el general que, normalmente se oponía a todo lo que aquellos "listillo" proponían, se mostró de acuerdo.
Se aprobó el lanzamiento masivo de sondas exploratorias, denominadas homúnculos, hechos a  imagen y semejanza de sus creadores en cuanto a forma, pero provistos sólo de una base líquida que les dotaba de forma y movimiento y de un sofisticado dispositivo de toma de muestras.
La primera de las víctimas fue un pequeño ser de apenas tres ciclos rotatorios del planeta alrededor de su estrella, pero pronto fueron muchos más.

Los titulares de los periódicos en todo el mundo anunciaron aquel año que, probablemente el Calentamiento Global era la causa de aquella Invasión de Medusas en las playas y el mundo entero quedó se enterneció con la entrevista a la pequeña niña de tres años que, llorando desconsolada sólo acertaba a decir que le había picado una "miedusa". 

12 agosto 2015

Relato de Ciencia Ficción: "El artista"

No sé si ha sido el calorcito, el que hoy me voy de vacaciones, el que últimamente ando contenta o si es que acaso me ha picado algo, pero la sequía literaria parece que remite así que aprovechemos mientras dure.

¡Espero que os guste!

EL ARTISTA:
 
Nunca había destacado por su inteligencia, más bien al contrario. En el colegio era el único que no aprendió a leer en voz alta con fluidez  y su pelea con las matemáticas había sido un caso perdido por lo que sus profesores se limitaban a dejar que pasase el tiempo en clase haciendo lo que buenamente podía, sabedores de que no iba a llegar muy lejos.
Las subvenciones que le otorgaron de adulto declarando que era incapaz de ejercer profesión alguna le resultaban suficientes para vivir holgadamente y él era feliz así,  aunque en el fondo pensaba que la gente exageraba y que, si le dejasen, demostraría su valía.
Casi todo su tiempo lo pasaba en aquel museo, se había hecho socio y eso significaba que el dinero que donaba todos los meses servía tanto para traer exposiciones nuevas y mantener las viejas, así como para proporcionarle un pase permanente.
Los trabajadores del centro ya le conocían, era como de la familia y le dejaban acceder incluso a zonas que normalmente estaban vedadas a los visitantes. Eso le hacía inmensamente feliz, pero sólo él sabía la razón de tanta dicha.
Se había aprendido de memoria la vida y obra de todos aquellos sabios famosos, sus inventos, sus partituras, su arte… Vivía obsesionado con ellos, con lograr ser tan inteligente y con llegar a ser así de venerado tras su muerte.
Todas las noches al llegar a casa, con la cabeza llena de datos, se encerraba en el sótano y perfeccionaba su invento. Llevaba con esta rutina ya veinte años y por fin parecía que iba a conseguir que funcionara.
Se puso el rudimentario casco de bici que había modificado añadiendo placas, cables y hasta una antena de radio, conectó la corriente, cerró los ojos y empezó la magia.
Entre las más de doscientas opciones que había programado eligió a Van Gogh  porque su arte siempre le inspiraba. Cuando la máquina se puso en marcha supo que había conseguido su objetivo, no sólo era capaz de pensar en la profundidad del color, o en dónde y cómo dar las pinceladas para conseguir una obra de arte sino que cogió un pincel y pintura y comenzó a crear. Poco a poco, el blanco lienzo empezó a mostrar la silueta de aquellos famosos girasoles. Pero no era suficiente, necesitaba hacer más cosas, no podía estarse quieto y una enorme sed de absenta se apoderaba de él. Frenético salió a trompicones de la casa, entró en una licorería y compró una botella de aquél  líquido verde, bebiéndosela en cuestión de minutos directamente de la botella, sin diluir. Volvió a casa tambaleándose y la tristeza se apoderó de él. Sintió la necesidad de demostrarle a aquella bonita chica de la tienda de regalos cuánto le importaba, por lo que no tuvo más remedio que regalarle algo muy preciado por él. ¿Qué podía ser? Por supuesto, estaba claro, por lo que, con un cuchillo de cocina afilado, se cercenó el lóbulo de la oreja  y, haciendo caso omiso al dolor y la sangre, lo envolvió amorosamente y lo metió en un buzón.
Nunca llegó a ser consciente de lo bien que funcionaba su máquina, de cómo te hacía no sólo sentir en tu mente los conocimientos de los grandes artistas sino también todos sus sentimientos, paranoias y manías. Había sido tan concienzudo en su trabajo que murió desangrado en plena calle, convencido de ser aquél a quien admiraba como si en vez de una simulación, su máquina hubiese conseguido hacer un trasplante de cerebro.
Nadie lo supo nunca, pero aquella noche no había muerto un hombre corriente ni siquiera, como muchos pensaban que era, un tonto, sino el que, con toda seguridad, había sido el mejor inventor de toda la historia.

06 agosto 2015

Relato de Ciencia Ficción: "Servidor".

No me lo creo, parece que vuelvo a coger el ritmito y empieza a fluir eso de escribir otra vez (Tocaré madera)

Sobre la historia, todo parecido con la realidad de cómo son las cosas es, probablemente real. ;) (Aunque, afortunadamente no es mi caso)


SERVIDOR:


Ni siquiera en vacaciones se puede estar tranquilo, sobre todo si eres la única persona capaz de realizar tu trabajo. Hacía años que la empresa le había prometido formar a otra persona para ayudarle, pero él ya sabía que pasaría mucho tiempo hasta que esto fuese posible.

Así que ahí estaba, en mitad de un hermoso paisaje montañoso, tecleando en un viejo portátil y rezando por no perder la poca cobertura que le proporcionaba la tarjeta de red mientras su familia disfrutaba montando en bicicleta por aquellos deliciosos parajes.

El teléfono sonó, y antes de cogerlo ya sabía que eran malas noticias, pero ni con toda su imaginación hubiese sido capaz de pensar que la situación era tan crítica.

-No hay opción, sabes que sólo podemos arreglar el problema desde la raíz, hay que estar físicamente allí  y no hay nadie más que pueda hacerlo, lo siento pero tienes que ir. –Le comunicó su jefe y su voz sonaba realmente pesarosa. – Mandaré un vehículo para que te recoja, llegará en una hora.

Su transporte llegó puntual, para su desgracia;  apenas había tenido tiempo de despedirse de sus familiares y de prepararse para el viaje pero no podían esperar más así que se ajustó el cinturón de seguridad e indicó al piloto que ya podía partir.

Mientras se dirigía a su destino se preguntó una y mil veces de quién había sido la idea de poner los servidores tan lejos, concretamente a 4,243 años luz de la Tierra, en Próxima Centauri.

04 agosto 2015

Relato de ciencia ficción: "El toque humano".

¡¡He vueltooooo!!
Poco a poco vamos consuguiendo escribir algo. A ver si os gusta:


 
EL TOQUE HUMANO

Más de 200 años elaborando dulces tradicionales habían hecho de “El horno de la abuela Lupe” un referente en el mundo de la alimentación. La pequeña tienda de barrio que, con mucho esfuerzo y una mano maravillosa para la repostería, había abierto y regentado la propia Lupe se enfrentaba ahora, varias generaciones después, a una decisión difícil.

Reunidos en torno a la mesa del obrador, los herederos del negocio discutían si debían o no implementar un sistema totalmente automático en la cocina que les permitiera ser cien por cien higiénicos y les abaratase los costes de mano de obra. Tras horas de debate se decidió que su implantación sería lo mejor para el negocio por lo que, dos semanas después se abría al público el flamante “Horno mecanizado de la abuela Lupe”

Tras un mes de éxito total de ventas debido a la novedad, descubrieron que, poco a poco, estaban perdiendo clientela. ¿Qué podía haber pasado para que, tras tantos años siendo líderes en el sector ahora estuviesen al borde de la quiebra?

Contrataron a los mejores expertos en economía y negocios, gastaron grandes sumas de dinero en publicidad, pero nada parecía funcionar.

Un día, tras ver cómo un niño que acababa de comprarles un dulce lo tiraba a la papelera nada más probarlo comprendieron que el problema debía estar en el sabor.

Pronto, el mejor laboratorio del mundo les revelaba el secreto: La única diferencia entre los dulces hechos a la antigua usanza y los mecanizados era que los primeros contenían pequeños restos orgánicos depositados inocentemente en su elaboración. Lo que muchos denominaron como “El toque humano”.