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18 mayo 2013

¿Se puede amar a un Lannister? Capítulo final

Llevo mucho tiempo sin poder sentarme frente a el teclado y conseguir que las palabras que salen de mi cabeza tengan sentido.
Han pasado muchas cosas en mi vida, demasiados cambios, demasiadas sorpresas.
Mis musas decidieron irse a vivir a otro sitio y parece ser que no quieren volver, pero esta historia merecía tener un final.
No será el final que debería tener puesto que la historia en la que se basaba y la inspiración que le daba vida también cambió, así que debo disculparme por lo que vais a leer porque seguro que a la mayoría os disgusta.
No os hago esperar más, sólo quiero daros las gracias de corazón a los que seguís allí y a los que seguiréis pese a todo.

El amanecer les sorprendió abrazados.
Ninguno de los dos deseaba moverse por temor a despertar de lo que creían un sueño increíble, mas debían atender sus obligaciones y ninguno deseaba ser descubierto.
Ella se levantó primero cubriendo su desnuded con la sábana, recuperando parte de la timided perdida la noche anterior.
Él la observó detenidamente, disfrutando con cada milímetro de su hermoso cuerpo que la tela no llegaba a cubrir.
Tras recoger sus ropas del suelo ella se ocultró tras una columna a vestirse y él hizo lo propio junto a la cama.
El silencio se adueñó del momento pues ambos deseperaban por callar para no romper el hechizo de amor.
Un sutil beso en la comisura de la boca y un adiós con la mirada fue lo único que se atrevieron a intercambiar antes de que ella saliese de la estancia dejándole preso de la melancolía y la añoranza.
Jaime sabía que no debía haberlo hecho, que lo que le había mostrado a la inocente joven no era cierto, que él no era y nunca sería como había pretendido que ella creyese.
No era momento de lamentaciones pues debía presentarse ante la guardia para hacer ronda, pero antes, a modo de desayuno, descorchó la botella de vino que había quedado olvidada junto a la cena la noche anterior y se la bebió de un trago. 224
El alcohol era lo único que acallaba las voces interiores que le atormentaban y que le recordaban que no era más que una farsa, una fachada de hombre atractivo y aparentemente culto que volvía locas a las mujeres y conseguía que deseasen ser suyas.
Era cierto que por Lady Cris había sentido verdadera fascinación y había deseado ser otra persona por ella, pero la realidad es que estaba atrapado bajo el influjo de Cersei que contínuamente le recordaba que esos hermosos niños eran fruto de su semilla y no de la del Rey Robert.
Solo por ellos aguantaba al lado de su tirana hermana, solo por ellos aguantaba vivir asfixiado en ese castillo fingiendo, solo por ellos no se atrevía a quitarse la vida.
Solo por ellos se dirigió a los aposentos de Cersei a disculparse y cumplir con sus obligaciones como amante y esclavo.
Solo por ellos ordenó que enviasen de vuelta a Lady Cris a Invernalia.

17 enero 2013

¿Se puede amar a un Lannister? Parte 8


He vuelto, disculpad el haberos dejado colgados sin novedades y sin seguir la historia...
Pero lo importante es que estoy aquí otra vez con la ansiada cena.
¿Qué ocurrirá? No os lo perdáis.
Como siempre, una breve dedicatoria:
A @ropadeletras porque este fic es suyo y de Jaime.
Y a todos los que me leéis, muchas gracias y espero que os guste: 



La noche llegó, y con ella la hora de la cita. Jaime se encontraba perdido en un mar de dudas, ¿Debía seguir adelante o era mejor cancelarla y disimular? Lo mejor sería fingir burlarse de ella y echarla de sus aposentos antes de que pudiese entrar. Pero ¿Sería capaz de dañar así a aquella frágil jovencita? Tal vez unos días atrás ni se lo hubiese pensado, pero algo le hacía resistirse a la idea. Cerró los ojos tratando de centrarse, pero sólo veía su dulce cara con esos labios tan jugosos que daban ganas de morder...
Decidido, se encomendó a los Siete, aunque nunca fue creyente, se levantó del diván y procedió a prepararse para la inminente llegada de la chica.

Mientras, Arya se esforzaba por ayudar a su amiga a acicalarse para la cita aunque a su manera, pues estaba convencida de que debería calzarse con botas de montar a caballo y no con los delicados zapatos de terciopelo que hacían juego con el vestido alegando que en caso de tener que huir resultaría más cómodo y habría menos probabilidades de perder uno por el camino, pero tras escuchar el alegato de Cris se resignó a dejarla hacer lo que quisiera.

Alguien llamó tímidamente a la puerta y cuando Jaime fue a abrir se encontró con la mujer más hermosa que jamás osó ni siquiera soñar. Sabía que era bella pero a la luz de las velas y con el rubor de sus mejillas le pareció un ángel que venía a redimirle por todos los pecados cometidos.
Le dedicó una sonrisa que derretiría el Muro y extendió su mano para coger la de ella y depositar un beso sobre su fina piel.
Al contacto con los labios del rubio, ella creyó desmayarse de la emoción y tropezó con la alfombra siendo recogida por los vigorosos brazos de él quedando ambos en una postura algo forzada y con los labios prácticamente rozándose. Esa fue la señal que ambos estaban esperando. Se fundieron en un apasionado beso, sintiéndose desesperados por encontrarse el uno al otro, perdiendo todas las ataduras sociales y la etiqueta, ahora eran libres.
Poco a poco fueron despojándose de toda vergüenza y de toda vestidura y al verse desnudos sintieron que estaban hechos el uno para el otro, que sus cuerpos encajaban como si estuviesen hechos para estar juntos.
Se besaban y mordían con pasión, y, tumbados por fin en la cama culminaron el momento haciendo el amor. Pero más allá de ser solo un acto carnal se trató de una experiencia espiritual, ambos sintieron sanadas sus heridas más profundas, renaciendo como personas nuevas con cada roce de su piel.
Las horas pasaron y la cena se enfriaba pero no les importó. Se amaron una y otra vez esa noche sin apenas pronunciar una palabra, temerosos de romper la magia del momento, de despertar de ese sueño de amor.

19 octubre 2012

¿Se puede amar a un Lannister? Parte 7

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 He tardado horrores en escribir este capítulo, ya no sólo por estar liada, que también, sino porque el día doce de octubre recibí una noticia muy triste. Mi amigo Carmelo Doña (@carose128) murió el día diez. 
Este trozo de fic (que perdonareis que no sea muy allá) se lo dedico a él. Gracias por todo, Carmelo.
Si queréis leer más textos míos lo podeis hacer en el blog que él creó, que comparto con otros amigos, artistas todos; la dirección es: 


 Y aquí está, un poquito más de historia.

Mientras tanto, las chicas estaban subiendo las escaleras que llevaban a la torre de la Mano, apesadumbradas en los primeros escalones, pero poco a poco comenzaron a sentirse más aliviadas y, poco antes de llegar a su destino estaban riéndose de todo lo ocurrido.
-¿Ha visto la cara de papá, Cris? Parecía que había visto un dragón cuando vio al tonto del Matarreyes. -Dijo Arya. Al nombrar al Lannister, su compañera no pudo evitar dar un respingo que intentó disimular con una sonrisa forzada, pero la pequeña se había percatado del gesto y preguntó, suspicaz.
-Por cierto, ¿por qué te regañaba papá? ¿No tendrá que ver con cierto rubio tontín?
-Si te cuento algo, ¿prometes no contárselo a nadie?
-¡Lo sabía! Te has enamorado de él, no me extraña que mi padre esté tan enfadado, ¿cómo se te ocurre? ¡Si es un creído!
-¡Shh!, calla que te van a oír. La verdad es que me gusta un poquito, no sé por qué, y ya sé que está mal, pero he quedado para cenar con él y siento como si volasen mariposas en mi estómago y cada vez que oigo su nombre me sube el rubor a las mejillas y..
-¡Basta! No puedo escuchar más, te pareces a Sansa cada vez que coge uno de sus libros de amor. Papá te mataría si te pilla cenando con él, eso si no te mata el mismo Lannister, que tiene fama de traicionero. -Al ver la mirada de su pariente, algo dentro de ella se ablandó y, tras un suspiro siguió hablando. -Está bien, te voy a ayudar, pero me vas a deber un favor muy grande. Mira, tengo un plan: esta noche mi padre nos querrá tener vigiladas a las dos, así que lo único que tengo que hacer es escaparme y tu dices que vas a ayudar a buscarme pero te vas con Jaimito Lannudo a cenar; cuando termines me recoges y ya está. ¿Qué te parece?
-Pues que si hacemos eso Nedd te castigará de por vida, además, ¿dónde te esconderás para que no te encuentren?
-Tranquila, se supone que ya estoy castigada de por vida, ja, ja, ja. Me esconderé en los sótanos, hay una sala con esqueletos de dragones en la que seguro que nadie me buscará, confía en mi. ¿Trato hecho?
-Trato hecho, prima. ¿Te he dicho ya lo mucho que te quiero? - La abrazó con fuerza y comenzó a darle besos en las mejillas.
-Para, si sigues haciendo eso no te ayudo y me chivo de tu cena. ¿Por qué todo el mundo se empeña en darme besos?
-Es que eres irresistible, Arya, ja, ja, ja. -Le revolvió el pelo y la pequeña hizo un mohín de enfado, pero no pudo aguantar la risa más que unos segundos, y sus carcajadas eran tan fuertes que se oía en toda la torre. Una puerta se abrió de golpe, asustándolas, y una voz muy enfadada las regañó.
-Debería daros vergüenza estar manchando el nombre de nuestra casa con ese escándalo, van a creer que sois crias salvajes. Si os ve la Septa os va a castigar.
-Cállate, Sansa, no todas somos tan perfectas como tú. - Contestó su hermana pequeña, sacándole la lengua y cerrándole la puerta en las narices. - Huye, Cris, nos vemos más tarde en mi cuarto. -Y tirándole un beso desapareció escaleras abajo.

16 septiembre 2012

¿Se puede amar a un Lannister? Parte 6

Bueno, ha sido mano de santo eso de colgar un post nuevo para que me viniese la inspiración y salvase el capítulo por fin, es que me meto yo sola en cada berenjenal con los personajes que luego no sé cómo salir.
Sin más dilación paso a los agradecimientos y a la historia:
-@ropadeletras: La base de esta historia, que sin ella no existiría.
-@jefemaestro86: Mi solete twittero que es como si fuese mi editor, ¡¡muchos jijijis, guapo!!
-@athenaspain: Una gran escritora que hace que los que odian a Petyr le amen y los que lo amamos le queramos aún más.
-@nanaurithen: Otra escritora maravillosa que me tiene en vilo desde la primera línea.
-@lgandara93: Tributo y autora del mejor fic de Los Juegos del Hambre que puedas encontrar, angustioso, delirante y fascinante.
-@carose128: Un amor de persona que me dice cuando lee algo que no le gusta, así que le nombro mi segundo editor.

Que si... que ya vaaaa... hala, impacientes, tomad:

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Eddard Stark empezaba a sentir que se hacía mayor, no podía ser posible que esa niña pequeña a la que hace pocos años sentaba sobre sus hombros para que pudiese ver cómo llegaban los caballos al castillo ahora fuese toda una señorita, realmente no quería tener con ella la consabida charla sobre flores y abejas, si Cat estuviese aquí sabría qué hacer. Además, no podía creer que un miembro de la casa Stark pudiera estar interesada en un Lannister.
Suspiró profundamente cerrando los ojos y al abrirlos su indignación creció, ¿Qué hacía Jaime Lannister llevando a su hija Arya como si se tratase de un saco de patatas?
-Matarreyes -Dijo, visiblemente enfadado. -¿Qué estáis haciendo? Soltad ahora mismo a mi hija.
-Con sumo placer lo haré, pero vos deberíais educarla mejor, no soy una Septa, no tengo por qué estar cuidando de ella.
-¿Cuidando de ella? Por cómo la traíais parecía más bien que deseabais hacerla daño, no volváis a acercaros a nadie de mi familia bajo ninguna circunstancia, vosotras marchaos a vuestros aposentos, hablaremos más tarde, jovencitas – Con un gesto enérgico señaló con el brazo la entrada al castillo mientras miraba a las dos muchachas con gesto severo. Ambas desaparecieron sin rechistar y mirando cabizbajas al suelo, conscientes de que su comportamiento no había sido el que se esperaba de ellas.
Ned no era consciente de lo duras que habían sonado sus palabras ni de la imprudencia que estaba cometiendo, sólo estaba cegado por la ira. Nunca había sentido simpatía por los Lannister, pero en el caso de Jaime lo que le provocaba era una repugnancia absoluta, no soportaba a la gente sin honor y después del incidente con el rey Aeris, estaba claro que no se podía fiar de él.
-Cuidado, -Repuso el apuesto León. - Pues aunque seáis la mano del Rey no podéis tratar así a un miembro de la guardia, no seáis impulsivo, Ser, aceptad el consejo de este que, aunque no lo creáis, os aprecia, procurad mantener en cintura a vuestros parientes o algún día se verán en un aprieto mayor que el de enfadar a un Lannister.
Vuestra hija se hallaba en los sótanos sucia y buscando gatos, podía haberle pasado algo y yo sólo he velado por su seguridad y honor, pero visto cómo me lo agradeceís, la próxima vez dejaré que manche el buen nombre de vuestra casa, a la vez que su jubón. -Ya se disponía a irse cuando en su hombro se posó el brazo de su interlocutor, el cual, haciendo de tripas corazón profirió unas palabras que sabía mientras salían de su boca que algún día le traerían problemas.
- Gracias, Jaime, en verdad siento haberos injuriado, veo que vuestras intenciones son buenas en cuanto al bienestar de mis hijos y demás parientes y admito que he sido injusto con vos. No debí dudar de vuestros actos. - Sin dignarse a contestar, el rubio dio la vuelta y se encaminó hacia las caballerizas con gesto altivo.
- Pues sí que son orgullosos en la casa del León, va a tener razón Arya – Pensó Ned mientras movía la cabeza en un gesto de negación y dirigía sus pasos hacia la almena para hablar con su hija; ya se encargaría más tarde de aleccionar a su otra familiar.

22 agosto 2012

¿Se puede amar a un Lannister? Parte 5

Un poquito más de historia, que ya era hora.
Os comunico que si quereis leerlo también podeis hacerlo en http://t.co/OQHqmCMl en el blog de @jefemaestro86.
Me he embarcado en un tema nuevo sobre cine del que os hablaré más adelante, y me hace mucha ilusión. (Vamos, que no paro mucho)
Dedicado a mis chicos y chicas de siempre y a los nuevos. Gracias por todo.


Mientras sus pasos le arrastraban hacia zonas del castillo en las que nunca había estado, Jaime se mortificaba mentalmente por su actitud y por sus sentimientos. Pedirle perdón a Cersei sería inútil, ella nunca las aceptaría de buena gana y él era demasiado orgulloso para hacerlo.
Lo que no conseguía controlar era ese repentino y curioso interés que despertaba esa dulce chica Stark en él, le molestaba sobremanera sentirse tan vulnerable pero no podía luchar contra ese deseo de tenerla cerca. Si creyese en esas tonterías de brujas y filtros de amor la solución sería sencilla, pero eso eran sólo cuentos que las Septas inventan para entretener a los niños.
De pronto y como despertando de una ensoñación, descubrió que se encontraba en un pasillo estrecho, débilmente iluminado por una antorcha que claramente estaba en las últimas; no recordaba   cómo había llegado hasta allí ni cómo podía volver al patio cuando algo se movió entre las sombras con rapidez y se le echó encima; apenas tuvo tiempo de esquivarlo y ver de lo que se trataba: Un gato negro y muy asustado, pero ¿por qué estaba así? La respuesta la obtuvo enseguida, ya que otro objeto más grande impactó contra él a gran velocidad.
-Perdón, Ser, no le había visto, ¿sabría decirme por dónde escapó el gato? -El Lannister no se lo podía creer, ese bulto que había chocado con él era la pequeña hija de la Mano del Rey, ¿cómo se llamaba? Arya, o algo así, aunque por las pintas que llevaba más parecía un niño sacado de las caballerizas.
-¿No tienes modales, niña? Debe ser costumbre de la familia Stark ir por ahí chocándose con la gente.
-No os entiendo, pero no hace falta ser tan rudo.
-¿Rudo? Bien, igual deberíamos ir a ver qué opina vuestro padre de mi rudeza y de paso que me explique por qué estáis sola, sucia y persiguiendo gatos a por el castillo en vez de preparándoos para casaros o cosiendo como hacen las damas.
-¡Yo no quiero ser una dama! Es aburrido, y no pienso casarme nunca y...
-¡Basta ya! -Gritó enojado – Vamos a volver arriba y te llevaré ante Eddard Stark para que decida qué hacer contigo, pero no te preocupes, con esa actitud no habrá ningún hombre cuerdo que se quiera casar contigo. - Ella pataleó, gritó y le intentó arañar, pero él era más fuerte y la agarró de un brazo mientras deshacía lo andado esperando salir pronto de allí.

20 agosto 2012

¿Se puede amar a un Lannister? Parte 4

Hola, ¿habeis visto qué cambio de look? Pues se debe a que @jefemaestro86 me ha diseñado este "peazo" banner que es una maravilla, y he querido cambiar el fondo del blog para ponerlo a juego, pero esta conexión es una caca, y se me desconecta cada dos por tres, así que de momento se tiene que quedar como está y en cuanto pueda lo arreglo, lo siento.
Eso sí, el banner es la caña, ¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!
Que sí, que ya lo sé, que no me ponga pesada... vaale, aquí teneis el capítulo de hoy (con dos cameos) dedicado a: @ropadeletras (que para algo es la prota), @jefemestro86, que parece mi ángel de la guardia, y cada vez estoy más convencida de que lo es; a @odiojoffrey que me da mucha alegría verle por aquí otra vez, a Ana Gil, que me apoya incondicionalmente y a todos y todas los que teneis el valor de aguantarme.
¡¡Os quiero!!
Ah, no quiero que se e olvide, teneis que entrar en: http://juegodetronosenlossietereinos.blogspot.com es el mejor blog de Juego de Tronos que existe, de verdad. ^-^
Ahora sí que sí:

Mientras tanto, Cristina había entrado muerta de miedo a la sastrería temiendo que la Septa pudiese castigarla o despedirla, pero no fue así; la mujer se limitó a mirarla mal y, ni tan siquiera le dirigió la palabra en toda la mañana, así que el día se le pasó volando entre ensoñaciones en las que el atractivo Lannister venía a rescatarla de su miserable vida montado en un blanco corcel.
Llegó la hora de almorzar y la joven Stark se dirigió a la cantina donde el personal del castillo recibía el rancho diario cuando oyó una voz que la llamaba; al girarse le agradó mucho descubrir que se trataba de Ned Stark, su tío. Bueno, en realidad era familia lejana y el parentesco no era claro, pero llevaban el mismo apellido y eso bastaba, además, desde pequeña había sido muy amable con su familia, así que ella le profesaba un gran cariño.
-¡Tio Ned! -Gritó, y corrió dispuesta a abrazarle como había hecho siempre cuando descubrió que no estaba solo, así que tuvo que improvisar una forzada reverencia y casi se cae al suelo. Eddard Stark reprimió una sonrisa y se obligó a mirarla severamente, siempre había sentido debilidad por esa chiquilla atolondrada de buen corazón que le recordaba mucho a Arya en su forma de ser, pero que tenía el mismo carácter inocente que Sansa.
Se giró hacia su acompañante y señalando a su familiar dijo:
- Milord, permitid que os presente a mi sobrina lejana Cristina Stark, disculpadla pues es algo impulsiva. Cristina, este es Lord Baelish, el Consejero de la moneda.
-Encantado, milady, siempre es un placer conocer a un miembro de vuestra casa, soléis estar llenos de sorpresas y tenéis una manera muy interesante de mostraros a los demás, eso está claro.  -Dijo con una sonrisa pícara levantando las cejas. Ella había oído hablar de Petyr Baelish, sabía que le llamaban Meñique, aunque nadie lo hacía en su cara, un apodo curioso relacionado con su lugar de procedencia, aunque no conocía bien la historia. También sabía que sus negocios eran algo turbios y relacionados con prostitutas, así que le sorprendió mucho ver la tranquilidad con la que su honorable familiar se lo presentaba. No obstante, ella había sido educada por una Septa muy estricta en cuanto a los modales, así que sonrió y esta vez la reverencia que hizo fue más elegante.
- Milord, disculpad mi entusiasmo, pero hacía mucho tiempo que no veía a Ser Eddard y no he medido mi reacción.
- Tranquila, me encantan las mujeres impulsivas, eso lo tengo en común con Jaime Lannister, pero eso ya lo sabéis, ¿verdad, mi señora? - La sonrisa de él era esta vez mucho más grande y sus ojos brillaban con maldad. ¿Cómo era posible que aquél hombre supiese lo sucedido esta mañana? No pudo evitar sonrojarse al recordar al Capa Dorada, pero su cara tornó pálida al fijarse en el semblante serio del jefe de la casa Stark, sabía que no le haría ninguna gracia saber lo que había pasado y menos aún si se enteraba que iba a cenar con un Lannister.
-Debo retirarme ya, los negocios me llaman, además, estoy seguro de que tenéis mucho de qué hablar y no quisiera ser un estorbo. Ha sido un placer conoceros, hablaremos en otra ocasión, ahora, si me disculpáis. - Besó su mano mientras le guiñaba un ojo, lo que provocó un bufido apenas perceptible por parte de Ned y un escalofrío por parte de ella. Se fue sin dejar de sonreír y mientras le veía alejarse, Cristina pensó que andaba como un felino a punto de cazar un ratón.
-Bueno, ¿me vas a contar de qué estaba hablando Meñique o tendré que preguntárselo a Lord Varys? ¿Qué es eso de que sabéis que a Jaime Lannister le gustan las mujeres impulsivas?

17 agosto 2012

¿Se puede amar a un Lannister? Parte 3

He recibido mensajes de mucha gente pidiendo que continúe la historia, y lo he hecho, aunque debo advertiros, insensatos que os disponéis a leerla, que esta vez es un capítulo bastante flojo y puede que no os guste.
Avisados estáis, así que, sin más preámbulos ahí va la tortu... digooo el texto. ^-^


Jaime visitó la armería y el patio de entrenamiento comprobando que todo estaba en orden, mas no podía concentrarse en lo que estaba haciendo, la gente le hablaba y él sólo oía ruido, todo el mundo le miraba extrañado cuando no respondía a sus preguntas.
Por fin, a media tarde le llegó un mensaje de su hermana, quería que fuera a visitarla a sus dependencias, igual así podía quitarse esa sensación extraña que le llevaba recorriendo todo el día.
El olor a incienso que impregnaba el pasillo que llevaba a la habitación de Cersei le informó de las intenciones lascivas de esta; a veces le daba la sensación de que sólo servía para complacerla.
Si bien es cierto que hasta ahora no se había quejado, hoy no creía poder soportar ser tratado como un juguete sexual ni como paño de lágrimas, había descubierto que más allá de las faldas de su gemela podía haber también cosas (y gente) que le atrajesen.
Llamó con los nudillos a la puerta, y oyó una voz femenina que le invitaba a entrar, lo que seguramente significaba que ella le esperaba desnuda en la cama. Después de tantos años, lo que comenzó siendo excitante y que daba pié a volverse más picante e imaginativo, se había tornado en rutina.
Entró y descubrió que sus elucubraciones eran ciertas, sobre el catre se hallaba su hermana, en cueros y en una pose sensual, pero fingió no verla y se encaminó hacia la parte más alejada de la estancia, cogió una silla y se sentó sin decir una palabra.
-Jaime, ¿estás jugando a un juego nuevo? - Dijo Cersei con voz melosa, pero algo molesta mientras se dirigía hasta donde estaba su hermano, contoneándose, al acercarse fue a posar una mano sobre el hombro del rubio, pero este la apartó con un mal gesto.
-No, hermana, estoy harto de jugar, no soy un muñeco al que puedas manejar tirando de los hilos, no puedes llamarme cuando te plazca como si fuese un perro faldero y echarme en cuanto quedas satisfecha. - Ella fingió un mohín de enfado y se puso una bata transparente que apenas la cubría su perfecto cuerpo.
-¿Qué te pasa? ¿Has bebido con Tyrion otra vez o es que te has golpeado la cabeza en un entrenamiento? ¿es que acaso ya no te parezco atractiva? Te recuerdo que sueles ser tú el que se arrastra hasta aquí pidiéndome lo que otras no saben darte. -Se agachó frente a él, dispuesta a soltar las cuerdas que ataban su pantalón, cuando, como un resorte él se levantó y en el impulso la silla golpeó a Cersei  y la derribó. Visiblemente enfadada, se incorporó y le propinó un sonoro bofetón que le dejó la marca de la mano en la mejilla como hecha con un hierro caliente.
-Vete, márchate ya, que ya volverás suplicándome y con el rabo entre las piernas y seré yo la que te rehuya como si fueses un apestado.
- Puta – Musitó él, y salió de la habitación justo a tiempo porque a escasos centímetros de donde estaba parado unos segundos antes se estampaba un jarrón.




14 agosto 2012

¿Se puede amar a un Lannister? Parte 2

En vista de la buena acogida que me disteis con la primera parte he seguido un poco más, pero no os acostumbréis a tener ración diaria.
Muchas gracias a @ropadeletras, @lamujerholmes, @jefemaestro86, @athenaspain y @odioJoffrey por el apoyo, ¡¡se os quiere!!
No lo retraso más:


De pronto, como salida de la nada apareció la Septa encargada de la sastrería, con cara de pocos amigos y gritando a Cristina.
-¿Dónde te habías metido, niña? ¿Te crees que esto es el Norte donde puedes hacer lo que quieras? Pues no, aquí hay un horario que cumplir - Al ver al Lannister, se quedó muda de asombro durante unos segundos, pero luego siguió con el sermón.
-¿Y encima molestas a los señores, insensata? Ser Jaime, -Dijo haciendo una reverencia – Lamento mucho que os haya importunado esta pequeña cabeza hueca. -Agarró de la oreja a la Stark queriendo meterla en el local cuando la mano del rubio la apartó bruscamente y sus ojos la fulminaron con desprecio.
-¿Qué creéis que estáis haciendo, Septa Prudence? Lady Stark es noble y como tal la debeis respeto, así que no volváis a insultarla y mucho menos a tocarla, ¿me habéis entendido? - Temblando de miedo, la mujer se apartó y musitó una disculpa, pero Jaime no le prestaba atención porque se acababa de dar cuenta de lo que había hecho, ¡había defendido públicamente a una Stark! Y, para colmo de males sentía un deseo irrefrenable de conocerla mejor, así que se le ocurrió una idea para no levantar sospechas.
-Lady Cristina, necesito un jubón nuevo, y quiero que me lo hagáis vos, ¿os viene bien quedar esta noche para tomarme las medidas? - La Septa, indignada por el desprecio al que había sido sometida habló con voz chillona.
-No será necesario, mi señor, tenemos vuestra talla archivada, no es menester molestaros.
-Vos sí que me estáis molestando, haced el favor de ir a hacer esas cosas tan importantes que decíais que teníais que hacer y no volváis a interrumpirme cuando estoy hablando. -Como movida por un resorte, la mujer hizo una exagerada reverencia y se marchó, rezongando por lo bajo.
Cuando se quedaron solos, Cristina no sabía qué hacer, desde la aparición de la Septa las cosas se habían precipitado y ella seguía con la sensación de estar soñando, porque no podía ser real todo lo que estaba pasando, ¿o sí?
-Aún no me habéis contestado, -Dijo él, algo nervioso, ¿y si ella decía que no quería quedar?
-Pero ya habéis oído a Lady Prudence, no es necesario que os...
-No me habéis entendido, lo del jubón era para alejar a esa vieja entrometida, en realidad os estoy invitando a cenar.
-No sé si deberíamos... - Dijo, notando cómo el calor subía por sus mejillas
-Vamos, una cena inocente, no voy a haceros nada, sólo quiero conoceros mejor. -Sonrió, y en ese preciso momento, un rayo de sol se coló por encima de las almenas y fue a caer en su pelo, haciendo que reluciese como el oro, la Stark no salía de su asombro, pues algo así no podía estar pasándole a ella, pero, armándose de valor contestó.
-En ese caso acepto, pero no creo que os vaya a resultar muy interesante conocerme.
-Eso tendré que juzgarlo yo, querida, ¿no creéis? Os veré a la caída del sol en mis aposentos, así cenaremos tranquilos lejos de miradas indiscretas. -Le cogió la mano y depositó un beso en ella
-Debo marcharme, pero contaré las horas que faltan para nuestro encuentro. Pasad buen día, milady, no trabajeis demasiado. - Se marchó, ondeando su capa al viento, como si fuese un ángel dorado recién caído del cielo, o eso al menos es lo que le pareció a ella.

13 agosto 2012

¿Se puede amar a un Lannister?

Me vais a perdonar, pero este post está dedicado a @ropadeletras, mi hermana twittera a la que quiero un montón y que últimamente está enamorada de un Lannister, así que le escribí esta tontuna, espero que os guste.

¿Se puede amar a un Lannister?

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Ella cruzó el patio como todas las mañanas desde que llegara a Desembarco del Rey, era demasiado temprano y el castillo aún dormía, pero sus labores en la sastrería la obligaban a madrugar.
Era consciente de que, pese a ser miembro de la casa Stark, el poder de la familia no era suficiente para que pudiese vivir cómodamente en la capital del reino sin tener que trabajar, así que se resignó a una vida de servicio.
Sus pensamientos divagaban en estos y otros asuntos cuando, al doblar la esquina, impactó de frente contra algo duro que la hizo caer al suelo. Dolorida por el golpe levantó la vista y le vio, era él, el hombre por el que todas las mujeres suspiran: el Matarreyes.
Solo acertó a musitar una breve disculpa, cuando la mano de él, enguantada en terciopelo blanco se ofreció a ayudarla.
No podía ser, ella había oído muchas veces a las mujeres del castillo decir que él sólo era educado con su hermana, pero ahí estaba, ayudándola a levantarse.
Con cara de preocupación, Jaime Lannister observó a la dama y se llevó una sorpresa, ¿desde cuando las cortesanas del castillo eran tan bellas?
-Disculpad, Milady si en mi atolondramiento os he lastimado, nada más lejos de mi intención que herir a una dama tan hermosa como vos. - Ella parpadeó asombrada, convencida de estar soñando.
-No, disculpadme a mi, mi señor, no os he visto, mas no os preocupéis, estoy bien.
-Las damas nunca deben disculparse, mi señora, y menos cuando no ha sido su culpa. Debo resarciros por este agravio, ¿me permitís que os invite a desayunar? -El rubio se descubrió a sí mismo diciendo algo que nunca se le habría ocurrido, ¿estoy invitándola a compartir mi comida? ¿Qué me está pasando?
-Sería un honor, mi señor, pero debo ir a desempeñar mis labores en la sastrería y me temo que ya llego tarde.
-Otra vez os causo un problema, no me gustaría que se enojaran con vos, la Septa os perdonará si os acompaño y asumo mi culpa, ¿os apetecería entonces cenar mejor? -Ella se sonrojó y, tímidamente asintió, aunque su cabeza daba vueltas y le recriminaba su actitud, era una Stark, no debería ni hablar con él.
Cruzaron los pocos metros que restaban hasta la sastrería en silencio, acercándose poco a poco inconscientemente. Al llegar, el capa dorada se giró y habló.
-Aún no me habéis dicho vuestro nombre, y eso os hace estar en ventaja, puesto que imagino que sabéis quién soy.
-Por supuesto, mi señor, vos sois el Mata... perdón, Ser Jaime Lannister, yo soy Cristina Stark, de Invernalia. -Jaime dio un paso atrás al oírlo, ¿una Stark? ¿Trabajando en el castillo? De todas las familias a las que podría pertenecer aquél ángel y tenía que ser una Stark.

CONTINUARÁ