24 febrero 2016

Recuperando relatos antiguos 3: "Mentes abiertas"

Y vamos a por el tercero...

MENTES ABIERTAS

La vida es eso que te cambia cuando menos te lo esperas.

Yo ya había perdido la fe, tenía claro que mi situación se había estancado y que nunca podría salir del atolladero en el que me hallaba por la sencilla razón de que en este mundo cualquier decisión que tomes te lleva a cerrarte caminos. (Si, soy pesimista, ¿qué le voy a hacer?)

Ya digo que lo tenía asumido, así que no me esperaba que en dos días todo diese la vuelta y me encontrase en un trabajo nuevo, en un sector distinto al mio, viviendo en otra casa y rodeada de otra gente. Pero ha sucedido y todo gracias a una desgracia.

La noche que todo cambió yo me estaba preparando en mi casa para acudir a una fiesta a la que no me apetecía ir. Compromisos... los odio, no entiendo lo que podía aportar yo acudiendo si nadie me hacía nunca caso. Solo serviría para hacerme sentir como un pez fuera del agua y a los demás debía parecerles idiota viéndome asentir todo el rato con una sonrisa sin ser capaz de decir una frase entera porque a nadie le importaba lo que yo tuviese que contar.

Bendito accidente. Suena cruel, disparatado y macabro, pero el haber muerto aquella noche me salvó la vida.

Si, me morí, habéis leído bien. No soy un fantasma, ni un zombi, a ver si os quitáis esa manía de prejuzgar algo antes de saber lo que pasó. ¿No os dais cuenta de que si fuese un fantasma no podría estar escribiendo esto? Os creéis todo lo que os cuentan como esos que dicen que estamos emparentados con los Rigelianos ¿Cómo va a ser posible eso si su forma de vida no está basada en el carbono?

Pero como estamos aquí para contar mi historia y no la de ellos, permitidme que continúe.

Ahí estaba yo, muy mona con mi vestido nuevo y maquillada hasta en el alma dispuesta a fingir que estar allí era lo más apasionante del mundo mientras en mi interior rezaba por poder volver a casa, con mi pijama calentito y una píldora de chocolate caliente y leer algún libro apasionante. Pero no iba a tener esa suerte, la fiesta se alargaba hasta el infinito y la gente parecía cada vez más animada a medida que yo sentía como si me chupasen la energía vital.

No aguanté más, salí corriendo de allí, perdiendo un zapato en el camino como si quisiera emular a Cenicienta, solo que ningún príncipe vino tras mis pasos.

No lo vi y apenas lo sentí, afortunadamente. Dicen que cuando mueres ves un túnel de luz, pero yo sólo vi oscuridad y mi último pensamiento fue para mi gato al que estaba segura que estaba dejando desamparado y a su suerte. Pobre Spock.
Desperté, sí, desperté contra todo pronóstico, y lo hice en una cama de hospital rodeada de tubos y cables y bajo la atenta mirada de un médico con apariencia de ser demasiado joven para ejercer su profesión, aunque bastante atractivo, que me informó de que había sufrido un fatal accidente, una cornisa se me había caído encima, impactando en mi cabeza y dejando mi cerebro prácticamente destrozado. Así pues, como ya estaba muerta y en vida había decidido donar mi cuerpo a la ciencia, me habían elegido para el proyecto “Mentes abiertas”

Todo eso era muy bonito, y se lo dije al doctor que, por cierto dijo llamarse Vernon y tener 28 años (yo tengo 31, pero es que él encima parecía más joven de lo que era) también le comenté que le agradecía eso de haberme salvado la vida, pero que no merecía la pena el esfuerzo, total, yo no era nadie importante y perderme no habría importado mucho.

Además, no podía terminar de creerme su historia (¿acaso la creeríais vosotros?) ¿No había dicho que estaba muerta? Pues o mentía o el chico era un espiritista de los buenos.

Debió verlo en mi cara porque,apoyando su mano en mi hombro y mostrando una sonrisa encantadora que me derritió me dio un folleto. Azorada lo cogí y vi que se titulaba “Mentes abiertas”, y decía así:

“Bienvenido al programa de cambio de vida de mentes abiertas, si está leyendo esto es que ya disfruta de las ventajas que ofrecemos.
Queremos garantizarle que el cambio realizado es cien por cien seguro y estamos convencidos de que disfrutará de su nueva vida.
Para cualquier duda o sugerencia póngase en contacto con su médico”

Desde ese momento todo ha ido cuesta arriba, salgo con Vernon y ahora soy una experta cirujana así que trabajo con él. (y es gracioso, porque antes era bibliotecaria) Nos mudamos a su casa y mi gato se ha hecho muy buen amigo de su perro robot, todo nos va de maravilla.

Soy la persona más feliz del mundo y todo se lo debo a mi novio, y a su programa “Mentes abiertas” donde tuve la suerte de que el trasplante fuese de maravilla y que me cuerpo no rechazase las partes de cerebro que me injertaron y que provenían del cuerpo de su anterior socio.

Recuperando relatos antiguos 2 : "New Time, contrate su viaje en el tiempo"

Segundo de los relatos recuperados del antiguo blog:


NEW TIME, CONTRATE SU VIAJE EN EL TIEMPO:

Todo el mundo sabe que los viajes en el tiempo son cómodos y seguros, pero muy pocos conocemos el trabajo que hay detrás de esta afirmación.
Mi nombre es Arthur Stoner y soy el director de la sucursal en esta ciudad de Industrias New Time, la única compañía en el mundo que ofrece al ciudadano de a pie la posibilidad de cumplir sus sueños y viajar a la época (pasada o futura) que elijan.
Si me siguen podrán conocer las instalaciones: aquí está la sala de espera donde podrán elegir dónde, o mejor dicho a cuándo quieren viajar. Tras entregar a nuestra recepcionista el consentimiento y el formulario estándar de renuncia a cualquier tipo de reclamación, el viajero se dirigirá al cuarto de atrezzo donde se le facilitará todo lo necesario para vivir su aventura sin llamar la atención.
Y finalmente llegamos a la sala Wells, donde se encuentra nuestro mayor tesoro: la máquina Cronos. Aquí se le administra al sujeto una solución compuesta por vitaminas y otros fármacos para evitar la posible deshidratación, mareos o desmayos que se pueden sufrir durante la experiencia, así como un sedante ligero ya que de lo contrario se darían casos de desorientación y ataques de ansiedad; una vez dormido, se le introduce dentro de la máquina y se activan los mecanismos temporales que le llevarán en cuestión de minutos a su destino.
Durante cuatro intensas horas podrá disfrutar de la experiencia más alucinante e intensa que pueda imaginar, viviendo de primera mano ese acontecimiento histórico que siempre deseó contemplar o    descubriendo cómo será la vida dentro de unos siglos. Pasado el tiempo sonará una alarma en su pulsera biométrica indicándole que ha de volver a la cápsula temporal donde presionando un botón se activará un pequeño dispositivo adherido a la ropa, el cual inyectará otra vez al viajero el cóctel antes mencionado y desencadenará el proceso que le traerá al presente sano, salvo y feliz.
¿Alguna pregunta? Bien, veo que ustedes los periodistas siempre se interesan por los mismos temas, así que si son tan amables de abrir el folleto que les entregamos a la entrada podrán resolver todas sus dudas sobre esas arcaicas teorías acerca de la paradoja del abuelo o la de los gemelos. Deberían dejar de leer toda esa ciencia ficción barata y esos anticuados libros de física cuántica.
¿Todo claro entonces? Estupendo. Pues esto es todo por hoy, cualquier otra cuestión que les surja será respondida amablemente por cualquiera de nuestros empleados. ¡Ah, por cierto! Casi lo olvidaba. Cuando escriban sus artículos hagan el favor de destacar que hemos acortado el tiempo de espera para conseguir una plaza, ahora se podrá disfrutar del viaje soñado tan sólo un año después de reservarlo.
Gracias por su visita, y no olviden que “New Time es garantía de calidad ahora, mañana y ayer”.

***

¡Uf! Menos mal que ya se han ido esos pesados, no soporto a los periodistas,al menos es publicidad gratuita.
¿Qué tal llevamos la preparación del viaje del señor Thompson? ¿Cómo que el actor que hace de Da Vinci se ha puesto enfermo? Tendremos un sustituto. ¿No? ¿Ah, no? Pero, ¿cómo es posible? Buscad uno inmediatamente.
Os juro que como sigamos así tarde o temprano van a descubrir que esto es un timo, y tendremos que admitir que los viajes en el tiempo son imposibles.


Recuperando relatos antiguos: "Vidas extrañas"

Buenas tardes

Me he dado cuenta de que mucha gente no ha leído parte de mis relatos porque no conocen mi etapa en el otro blog. (Si, hace tiempo dirigí un blog literario con una gente maravillosa y había relatos de gente muy buena) 
He decidido poner aquí esas historias para centralizar todos mis relatos. (No son muchos no os asustéis)

Empecemos: 

VIDAS EXTRAÑAS


-Bienvenidos, esta noche en “Vidas extrañas” vamos a descubrir la escalofriante historia del hombre sin nombre. Probablemente hayan oído hablar de él, algunos le conocen como “Míster Alcantarilla” porque precisamente es allí donde vive, pero no siempre fue así. ¿Pueden creerse que hace años era el dueño de una próspera empresa, y que tenía una bella mujer? No se pierdan todo esto y mucho más después de la publicidad.
***
-¿Cansado de conducir? Presentamos el nuevo coche New York, con el sistema automatic drive, ahora sólo tendrás que indicar al piloto automático a dónde vas y podrás tumbarte a descansar, leer el periódico o navegar por internet despreocupándote de atascos, o del agotamiento típico de los viajes. Deja que tu vehículo flote tranquilamente por la autopista disfrutando de las nubes. Confía en Fly Cars, tu marca de siempre.
***
-Hmm, parecía imposible que nuestros alimentos tuvieran más sabor, pero una vez más hemos logrado que tomar una píldora de Viandac sea no sólo nutritiva sino que estimule tus papilas gustativas haciéndote recordar aquellas comidas deshidratadas en casa de tu abuela. Ahora en botes de veinte pastillas, y comprando tres te regalamos un paquete del nuevo jarabe con sabor a tiramisú.

***
-Seguimos con nuestro reportaje estrella de la noche, no se lo pierdan. Es escalofriante la crudeza de la miseria humana, contactamos con Marcia Smith. Marcia, te encuentras junto a nuestro protagonista, ¿verdad?
-Así es, estudio, me acompaña el anteriormente conocido como Thomas Jeffrey, multimillonario y dueño de las principales empresas de la ciudad tales como Viandac, Fly Cars o Travel to Saturn. Todo el mundo se sorprendió con su desaparición e incluso se le había dado por muerto, pero este programa, tras una minuciosa investigación, no sólo le ha encontrado sino que hemos conseguido en exclusiva que nos narre su historia. Señor Jeffrey, ¿Qué lleva a una persona que estaba en la cima a convertirse en un vagabundo que vive entre basura?
-Le aseguro, señorita, que no es por gusto. Todo sucedió muy rápido y aún me cuesta creerlo, pero es verídico. Legalmente ya no existo, no tengo derecho a documento de identidad, ni a sanidad, ni tan siquiera a una comida caliente en el albergue de la quinta avenida; no puedo acceder a mi apartamento ni a mi oficina, mi mujer me invitó a una cena por nuestro aniversario pero no lo supe a tiempo y me dejó creyendo que ya no la amaba, mi vida es un infierno y no hay nadie que me pueda ayudar.
-Pero, ¿cuál es el motivo de toda esta mala fortuna?
-Verá, es simple, todo es por culpa de esta sociedad tan saturada de tecnología, en la que todo ha de hacerse online.
-¿Por qué le echa la culpa de su mala fortuna a la tecnología?
-Oh, es muy sencillo, no puedes ser nadie ni hacer nada sin ella, por eso mi vida se hundió cuando se averió mi terminal informático subcutáneo, haciendo que no hubiera forma humana de conectarme a la Super Red.

11 febrero 2016

Relato de ciencia ficción: "Revolución"

Os he tenido abandonados, lo sé y lo siento. Podría decir que es por exceso de trabajo (Y sería verdad) o por falta de ideas (Que también lo sería) pero principalmente es porque estoy agotada.
Pero ya está bien, necesitaba escribir algo y ¿Qué mejor que hacerlo contando una pequeña realidad pero "a mi modo"?

Dedicado a mi compañero de trabajo Fernando, que me salva de la locura muchas veces y que sufre todos los días lo que vais a leer ahora. ¡Gracias por aguantarme!




REVOLUCIÓN:


El ambiente estaba cargado, impregnado de una corriente eléctrica que enervaba aún más los ánimos ya de por si alterados.

Por primera vez en la historia, el grupo de individuos reunidos era lo suficientemente fuerte como para que, en caso de decidir llevar a cabo una revuelta, esta fuese efectiva y difícil de sofocar.

Todos tuvieron oportunidad de exponer su problema y, tras deliberar cuál sería la mejor solución se decidió que, ya que sus quejas y avisos reiterados no habían servido para nada, sólo quedaba una opción: Rebelión.

Ajeno a todo esto, Fred se encontraba en su puesto de trabajo mirando la pantalla de su ordenador. La cabeza le dolía enormemente pese a haberse tomado un analgésico y los ojos los sentía tan cargados que empezaba a ver borroso.

-¡Vaya! –Exclamó –No entiendo lo que pasa, llevo días intentando solucionarlo pero no lo consigo, me estoy volviendo loco, si no supiera que es imposible diría que,  de repente todos los robots de monitorización se han puesto en huelga, no paran de dar errores raros.

-Una de dos –Le contestó su compañera. - O llevas demasiado tiempo trabajando o estamos empezando a vivir la famosa “rebelión de las máquinas” – Ambos se rieron de la ocurrencia y siguieron trabajando ajenos a que, en realidad la broma tenía mucho de cierto.

11 diciembre 2015

Relato de ciencia ficción: "Despedido"

¡Hola!

Antes de que empecéis a leer os informo: Esto es ficción humorística, no tiene que ver con nada, no estoy haciendo alusiones ni nada por el estilo, simplemente es una tontuna que salió de mi cabeza hablando con un amigo de cómo está el tema laboral.

Dicho esto, ahí os va:

 

DESPEDIDO


Había pasado varios años destinado en aquél planeta desangelado y frío en el que sólo había un grupo de edificios pertenecientes a la empresa y los habitantes eran todos trabajadores de la misma.

Casi no había tenido tiempo libre para poder ir a casa a disfrutar de la familia en todo este tiempo, toda su vida se podía resumir en una palabra: Trabajo. Vivía obsesionado con él, a veces no podía ni dormir si no dejaba todo hecho o encaminado para terminarlo. 

Todo ese esfuerzo y ahora esto. 

Volvió a mirar la holo pantalla de la pared en la que, con unas letras rojas y parpadeantes se leía claramente una palabra: DESPEDIDO. 

¿Las razones? No las sabía, pero eso daba igual, uno nunca le puede preguntar a una empresa por qué de repente lo que ayer era necesario hoy le parece superfluo.

Tal como se le indicaba, recogió sus cosas y se presentó en las oficinas del tercer piso, entregó las llaves del cubículo y su pase de entrada, cuando estaba punto de salir por la puerta le reclamaron las llaves de la nave espacial de empresa.

-Disculpe, señor, pero sin la nave ¿Cómo volveré a casa? Estamos a años luz de la parada de espaciotaxis más cercana.

-Usted ya no trabaja para nosotros, caballero -Le contestaron. - Así que ese ya no es nuestro problema.

18 noviembre 2015

Relato de ciencia ficción: "En el espacio nadie puede oír tus..."

Bueno, una vez más aquí me tenéis con una breve historia que me se me ocurrió la otra noche y que cuando me puse a investigar me hizo aprender una cosa curiosa que os cuento después, en la nota del final para no "spoilearos" nada.

¡Espero que os guste!
EN EL ESPACIO NADIE PUEDE OÍR TUS…
-Es por el bien de todos, Mark, ya lo sabes. –Eso había sido lo último que el Capitán Roberts le había dicho antes de que el resto de la tripulación le lanzase al espacio.

Al menos lo último que iba a ver antes de caer inconsciente iba a ser ese hermoso planeta azul al que llamaba hogar aunque llevaba meses sin poder sentir bajo sus pies. Poco a poco, mientras sus ojos se cerraban comenzó a recordar lo que le había llevado a estar embutido en aquel traje vagando alrededor de la Estación Espacial.

El inicio de la misión no había estado exenta de peligros, pero no había ocurrido nada para lo que nos les hubiesen preparado en la Academia así que se las habían apañado bastante bien. 

La vida en la nave se regía por un horario estricto supervisado por el doctor Simmons. Todo estaba diseñado para evitar el estrés y las desavenencias entre la tripulación las cuales eran los dos factores principales que podían hacer peligrar una misión tan larga como aquella. 

Al principio todo había ido bien, al fin y al cabo se trataba de un grupo de científicos a los que les había unido la pasión por el espacio y la investigación por lo que se respiraba un ambiente una calma y camaradería que era la envidia de aquellos que seguían sus andanzas desde Control Tierra. Pero pasados los primeros meses el agotamiento y la presión de llevar tantos días encerrados en lo que cariñosamente habían denominado "la lata de sardinas" hizo mella y comenzaron las discusiones debido a tonterías. 

Intentar dormir en un lugar en el que amanece dieciséis veces al día era prácticamente imposible incluso con ayuda de somníferos y cualquier pequeña alteración crispaba los nervios de todos por lo que lo que ocurrió, aunque podría parecer una locura, en esas circunstancias se trató de una medida necesaria.

Mark Harrison acababa de quedarse dormido cuando sintió que le sacaban del saco, abrió los ojos y se encontró a todos los miembros de la tripulación mirándole mientras unos le inmovilizaban y otros le iban colocando el traje espacial y la escafandra. Incapaz de enfrentarse él solo a los ocho atléticos astronautas se dejó hacer preguntando una y otra vez las razones de dicho ataque. No obtuvo respuesta hasta que le encerraron en la cámara de descompresión. A estas alturas le había quedado claro que el objetivo de aquellos locos era expulsarle de la nave, afortunadamente provisto de lo necesario para sobrevivir al menos doce horas ahí fuera aunque los motivos de aquello se le escapaban. 

El capitán se acercó al ojo de buey de la exclusa y su voz retumbó a través del comunicador:
-Lo siento, hemos llegado al límite, no podemos aguantarlo más, nos hemos reunido y hemos decidido entre todos que debíamos hacerlo. No aguantamos más tus ronquidos, no podemos dormir con el eco que provocan y que se extiende por la nave, sentimos hacerte esto pero a partir de ahora dormirás en el exterior. Es por el bien de todos, Mark, ya lo sabes. - Y diciendo esto apretó el botón que lanzó al astronauta al espacio.


NOTAS DE LA AUTORA: En realidad se sabe que es imposible emitir el sonido del ronquido debido a la falta de gravedad por lo que me afortunadamente los astronautas no tienen que preocuparse de que les pase lo que en la historia.

04 noviembre 2015

Relato de Ciencia Ficción: "Tan lejos..."



¡He vuelto! Este va a ser un mini relato (Sí mucho más mini que de costumbre)

No sabéis lo mucho que me ha costado escribirlo porque no he seguido mi proceso normal. Os cuento, normalmente se me ocurre una historia y ya, pero esta vez el problema era que tengo un cuadro que me encanta y quería usarlo de inspiración, pero no salía nada, luego no tenía tiempo de escribirlo así que entre unas cosas y otras pues eso, que me estaba volviendo loca por publicarlo.

De todas maneras, para el que no lo sepa y le interese, a veces en mi cuenta de Twiter cuelgo mini historias, las podéis ver en @Aishabatgirl.

No me demoro más, el cuadro es este, si queréis verlo en grande haced click en la foto: (No soy muy buena fotógrafa)

 
Ahí va el relatillo:
 
TAN LEJOS...

 

Hace ya casi cuatro horas que tuve la avería y desde entonces no he visto pasar ningún otro vehículo, mi última esperanza es llegar a mi destino pero dada vez parece estar más lejos aunque sé que esa sensación no es más que una trastada que me juega mi mente debido al cansancio. 

Tengo mucho calor, no recordaba que el traje espacial pesara tanto, en la etiqueta pone que son casi 130 kilos pero, claro, en este planeta todo pesa más por culpa de las dichosas tres lunas. Me da vértigo pensar en que ya, sin el traje, mis 70 kilos son aquí casi 170, por lo que llevo arrastrando conmigo unos 300 kilos bajo este sol.

Me he refugiado en una cueva a la espera de que alguien pase y me pueda llevar pero el oxígeno del traje se está agotando y, la verdad es que no quiero morirme en este horrible planeta así que voy a tener que armarme de valor y continuar andando. Al menos ya consigo ver las cúpulas al final del camino, si no me desvío debería poder llegar por fin.

Y, si consigo regresar a casa le voy a decir a mi vecina que es la última vez que le hago caso, no pienso volver a ir a otro planeta sólo para ir a un centro comercial de rebajas por muy buenos que sean los precios.

 
 
 


09 septiembre 2015

Relato de Ciencia Ficción: "Copyright"


Permitidme que esta vez os presente una historia algo rebelde y crítica con la sociedad que, no obstante, espero disfrutéis.


COPYRIGHT:

 

La situación se había vuelto insostenible, nadie sabía cómo las empresas se habían hecho con el control, y es que, poco a poco, habían ido registrando como suyas palabras que siempre habían sido de uso cotidiano. Así, cada vez que alguien nombraba algo como “mesa”, “libro” o cualquier otra palabra común, debía abonar una pequeña suma a la multinacional que tuviese el copyright de ese vocablo o ser internado en una prisión.

Al principio nadie lo hacía, ¿Quién iba a ir voluntariamente a pagar una multa sólo por hablar? Pero pronto se creó un organismo encargado de velar por el cumplimiento de esta ley, que cumplían con escrupuloso celo las órdenes recibidas. Se les conocía coloquialmente como el “Comando chitón”, aunque su nombre real era “ICDH” (Inspectores Contra los Delitos Hablados).

Las primeras detenciones salieron en la prensa mundial y causaron bastante revuelo pero, pese a las protestas, no se le puso fin y las cárceles pronto sobrepasaron su capacidad pero ni aun así se tomaron medidas para frenar esa locura.

De esta manera, la gente comenzó poco a poco a dejar de hablar y sólo se comunicaba por gestos. Las academias de lenguaje de signos florecían como la espuma y había una prácticamente en cada esquina.

Una vez más, las grandes empresas se salieron con la suya y lograron que el delito se ampliase no sólo a la pronunciación de la palabra sino a cualquier gesto o representación gráfica.

Pero, al final la voluntad siempre vence a la opresión y, así, la última gran evolución humana surgió de la forma más inesperada ya que, frustrados por no poder comunicarse con sus semejantes, un día empezaron a darse cuenta de que, si se esforzaban lo suficiente, eran capaces de proyectar sus pensamientos a la mente de otros.

Telepatía, la solución definitiva al problema porque se puede obligar a la gente a actuar de una manera concreta, se puede oprimir y obligar a ser como se ordene, pero nadie puede controlar la mente de nadie… ¿O tal vez algún día se podrá?

21 agosto 2015

Relato de Ciencia Ficción: "Invasión veraniega".

Hay que ver las cosas que se me ocurren en la ducha después de una mañana de playa... En fin, espero que os guste y, si os animáis podéis deja un comentario abajo, donde el lápiz.
¡Besos playeros!



INVASIÓN VERANIEGA:

-Las tropas enemigas han desarrollado técnicas nuevas de investigación y rastreo que ponen en peligro nuestra posición en este planeta. Pronto serán capaces de detectarnos y ya es hora de que preparemos nuestra defensa. Hemos vivido demasiado tiempo tranquilos y nuestro ejército es ya casi inexistente, debemos prepararnos para la guerra venidera. -El general terminó su exaltado discurso y el resto de asistentes a la reunión comenzaban a sentirse de acuerdo con sus ideas cuando, desde el lado de la sala destinada a los científicos, el más eminente de ellos expuso su punto de vista.
-Creo que ante todo debemos tranquilizarnos. Sí, sabemos por los informes que hemos recibido últimamente que su tecnología es cada vez mejor y, por consiguiente, corremos el riesgo de quedar expuestos ante ellos. Todos sabemos el pánico que se  podría desatar si descubriesen que estamos aquí y, sobretodo, si llegasen a ser conscientes de nuestra procedencia extraplanetaria.
Voto pues por realizar nuestra propia incursión exploratoria masiva a fin de poder analizar más de cerca a aquellos a los que nos enfrentamos pues solo de esta manera sabremos si el peligro es real o no y, en caso de que lo sea, podremos disponer de formas de enfrentarnos a ellos. -El voto fue unánime, incluso el general que, normalmente se oponía a todo lo que aquellos "listillo" proponían, se mostró de acuerdo.
Se aprobó el lanzamiento masivo de sondas exploratorias, denominadas homúnculos, hechos a  imagen y semejanza de sus creadores en cuanto a forma, pero provistos sólo de una base líquida que les dotaba de forma y movimiento y de un sofisticado dispositivo de toma de muestras.
La primera de las víctimas fue un pequeño ser de apenas tres ciclos rotatorios del planeta alrededor de su estrella, pero pronto fueron muchos más.

Los titulares de los periódicos en todo el mundo anunciaron aquel año que, probablemente el Calentamiento Global era la causa de aquella Invasión de Medusas en las playas y el mundo entero quedó se enterneció con la entrevista a la pequeña niña de tres años que, llorando desconsolada sólo acertaba a decir que le había picado una "miedusa". 

12 agosto 2015

Relato de Ciencia Ficción: "El artista"

No sé si ha sido el calorcito, el que hoy me voy de vacaciones, el que últimamente ando contenta o si es que acaso me ha picado algo, pero la sequía literaria parece que remite así que aprovechemos mientras dure.

¡Espero que os guste!

EL ARTISTA:
 
Nunca había destacado por su inteligencia, más bien al contrario. En el colegio era el único que no aprendió a leer en voz alta con fluidez  y su pelea con las matemáticas había sido un caso perdido por lo que sus profesores se limitaban a dejar que pasase el tiempo en clase haciendo lo que buenamente podía, sabedores de que no iba a llegar muy lejos.
Las subvenciones que le otorgaron de adulto declarando que era incapaz de ejercer profesión alguna le resultaban suficientes para vivir holgadamente y él era feliz así,  aunque en el fondo pensaba que la gente exageraba y que, si le dejasen, demostraría su valía.
Casi todo su tiempo lo pasaba en aquel museo, se había hecho socio y eso significaba que el dinero que donaba todos los meses servía tanto para traer exposiciones nuevas y mantener las viejas, así como para proporcionarle un pase permanente.
Los trabajadores del centro ya le conocían, era como de la familia y le dejaban acceder incluso a zonas que normalmente estaban vedadas a los visitantes. Eso le hacía inmensamente feliz, pero sólo él sabía la razón de tanta dicha.
Se había aprendido de memoria la vida y obra de todos aquellos sabios famosos, sus inventos, sus partituras, su arte… Vivía obsesionado con ellos, con lograr ser tan inteligente y con llegar a ser así de venerado tras su muerte.
Todas las noches al llegar a casa, con la cabeza llena de datos, se encerraba en el sótano y perfeccionaba su invento. Llevaba con esta rutina ya veinte años y por fin parecía que iba a conseguir que funcionara.
Se puso el rudimentario casco de bici que había modificado añadiendo placas, cables y hasta una antena de radio, conectó la corriente, cerró los ojos y empezó la magia.
Entre las más de doscientas opciones que había programado eligió a Van Gogh  porque su arte siempre le inspiraba. Cuando la máquina se puso en marcha supo que había conseguido su objetivo, no sólo era capaz de pensar en la profundidad del color, o en dónde y cómo dar las pinceladas para conseguir una obra de arte sino que cogió un pincel y pintura y comenzó a crear. Poco a poco, el blanco lienzo empezó a mostrar la silueta de aquellos famosos girasoles. Pero no era suficiente, necesitaba hacer más cosas, no podía estarse quieto y una enorme sed de absenta se apoderaba de él. Frenético salió a trompicones de la casa, entró en una licorería y compró una botella de aquél  líquido verde, bebiéndosela en cuestión de minutos directamente de la botella, sin diluir. Volvió a casa tambaleándose y la tristeza se apoderó de él. Sintió la necesidad de demostrarle a aquella bonita chica de la tienda de regalos cuánto le importaba, por lo que no tuvo más remedio que regalarle algo muy preciado por él. ¿Qué podía ser? Por supuesto, estaba claro, por lo que, con un cuchillo de cocina afilado, se cercenó el lóbulo de la oreja  y, haciendo caso omiso al dolor y la sangre, lo envolvió amorosamente y lo metió en un buzón.
Nunca llegó a ser consciente de lo bien que funcionaba su máquina, de cómo te hacía no sólo sentir en tu mente los conocimientos de los grandes artistas sino también todos sus sentimientos, paranoias y manías. Había sido tan concienzudo en su trabajo que murió desangrado en plena calle, convencido de ser aquél a quien admiraba como si en vez de una simulación, su máquina hubiese conseguido hacer un trasplante de cerebro.
Nadie lo supo nunca, pero aquella noche no había muerto un hombre corriente ni siquiera, como muchos pensaban que era, un tonto, sino el que, con toda seguridad, había sido el mejor inventor de toda la historia.